Preguntas frecuentes sobre
Cómo mejorar mi negocio con la metodología Anticompetencia
Muchas cosas te pueden sonar, es normal, es de sentido común, o del más común de los sentidos
En Tangram no queremos que la información pase por una cadena interminable de intermediarios donde se pierden los detalles importantes.
Contarás con un interlocutor que coordinará la comunicación y trasladará las decisiones al equipo responsable de tu proyecto.
Cuando sea necesario profundizar en cuestiones de estrategia, diseño o tecnología, podremos involucrar a los especialistas correspondientes.
Así tendrás una comunicación organizada, sin necesidad de gestionar personalmente a todos los profesionales que intervienen.
Queremos que tengas acceso al conocimiento de un equipo especializado, sin sufrir la complejidad de coordinarlo.
No tendrás que averiguar a quién escribir cada vez que tengas una duda.
En Tangram contemplamos la figura del Account Manager como interlocutor principal, encargado de acompañarte durante el proyecto, coordinar la comunicación y facilitar el seguimiento de las decisiones.
Nuestra metodología incluye reuniones de revisión, canales de comunicación y herramientas para que puedas participar en el trabajo.
La organización concreta, la frecuencia de las reuniones y los canales disponibles se establecerán según el proyecto contratado.
Lo importante es que sepas con quién hablar, en qué punto está tu proyecto y qué decisiones necesitan tu participación.
Sí, podemos valorar una colaboración con los profesionales que ya trabajan en tu empresa.
No siempre tiene sentido sustituir un equipo que conoce bien tu negocio. En muchas situaciones, lo más útil es complementar sus conocimientos con especialistas en determinadas áreas.
Podemos estudiar qué responsabilidades asumiría Tangram, cuáles mantendría tu equipo y cómo coordinar las decisiones para evitar duplicidades.
La forma concreta de colaboración dependerá de la organización, las herramientas y las necesidades del proyecto.
No se trata de reemplazar lo que ya funciona, sino de aportar el conocimiento que necesitas para llegar más lejos.
No tienes por qué cambiar de proveedor para explorar una colaboración con Tangram.
Durante nuestra trayectoria hemos trabajado con agencias y consultoras, participando en proyectos en los que cada empresa asumía una parte diferente del trabajo.
Esa experiencia nos permite comprender la importancia de definir responsabilidades y coordinar a los profesionales implicados.
Podemos valorar una colaboración para cubrir necesidades concretas que tu proveedor actual no ofrece o para reforzar determinadas áreas.
Si tienes una relación profesional que funciona, no queremos que la rompas sin motivo. Queremos encontrar dónde podemos aportar valor.
La confidencialidad es especialmente importante cuando hablamos de nuevas ideas de negocio, información económica, estrategias comerciales o desarrollos tecnológicos.
En Tangram tenemos experiencia trabajando en proyectos sujetos a acuerdos de confidencialidad, motivo por el que no podemos mostrar públicamente muchos de los trabajos en los que hemos participado.
Si tu proyecto requiere un acuerdo de confidencialidad (NDA) antes de compartir información sensible, podemos revisar sus condiciones y acordar cómo proteger esa información antes de entrar en los detalles.
Entendemos que la confianza empieza por respetar lo que todavía no quieres hacer público.
Es una de las cuestiones más importantes que debes aclarar antes de contratar cualquier desarrollo digital.
Conviene diferenciar los materiales creados específicamente para tu proyecto de las herramientas, librerías, componentes y tecnologías de terceros que puedan utilizarse.
La titularidad, los derechos de explotación, las licencias y las condiciones de entrega deben establecerse expresamente en la propuesta y el contrato correspondiente.
En Tangram defendemos que el cliente comprenda qué está contratando, qué derechos tendrá sobre el trabajo realizado y qué elementos podrá utilizar o modificar posteriormente.
No deberías descubrir quién tiene los derechos sobre tu inversión cuando necesites hacer el siguiente cambio.
Tu dominio, tus cuentas digitales y los accesos a tus herramientas son activos importantes para tu empresa.
Por eso, antes de contratar una solución tecnológica, conviene definir qué recursos estarán bajo tu titularidad, quién se encargará de administrarlos y qué accesos necesitará cada parte.
No es lo mismo ser propietario de un dominio que contratar a una empresa para que lo gestione. Ambas cosas pueden coexistir.
En Tangram podemos estudiar la organización de estos recursos según las necesidades de tu proyecto y establecer las responsabilidades correspondientes.
Lo importante es que sepas qué recursos controlas, cuáles gestionamos y qué ocurriría si en algún momento decides cambiar de proveedor.
Sí. En Tangram también ofrecemos servicios de soporte técnico, mantenimiento y evolución de productos digitales.
Una vez que una web o aplicación empieza a utilizarse, pueden aparecer nuevas necesidades: actualizaciones, mejoras funcionales, integraciones, nuevas versiones o cambios derivados del comportamiento de los usuarios.
También podemos estudiar nuevas acciones de estrategia o crecimiento cuando el negocio lo requiera.
El acompañamiento posterior, los servicios incluidos y sus condiciones dependerán de lo que se contrate en cada caso.
Entendemos que lanzar un proyecto no siempre significa terminar el trabajo. Muchas veces es el momento en el que empiezas a descubrir nuevas oportunidades.
No creemos que una empresa deba afirmar que domina todas las tecnologías del mercado.
En Tangram tenemos experiencia con distintas soluciones y tecnologías, pero cada proyecto exige valorar cuál es la más adecuada según sus funcionalidades, mantenimiento, escalabilidad y necesidades futuras.
Si tu proyecto requiere una especialización diferente, lo estudiaremos para determinar si podemos abordarlo con los recursos adecuados o si resulta más conveniente otra alternativa.
Y si consideramos que no somos la opción apropiada, preferimos decírtelo antes de aceptar el trabajo.
Nuestro compromiso profesional es recomendar soluciones con criterio, no elegir una tecnología simplemente porque sea la que conocemos.
Cada empresa tiene su propia manera de organizarse, aprobar decisiones y trabajar con proveedores.
Una pyme puede necesitar una comunicación directa con su gerente, mientras que una organización mayor puede requerir la participación de distintos departamentos, responsables técnicos o equipos internos.
En Tangram podemos estudiar cómo integrar nuestra colaboración en esa estructura, definiendo interlocutores, responsabilidades, validaciones y herramientas de coordinación.
La adaptación dependerá de los requisitos concretos y de que sean compatibles con el alcance y la organización del servicio contratado.
Buscamos una forma de trabajar que facilite las decisiones, sin crear burocracia innecesaria.
Un proyecto no debería depender exclusivamente de lo que una persona recuerda.
Por eso damos tanta importancia a definir los requisitos, documentar las decisiones y organizar el trabajo de manera que la información pueda compartirse entre los profesionales implicados.
En los desarrollos a medida, el prototipo y la documentación técnica permiten establecer una referencia común sobre lo que debe construirse y cómo debe funcionar.
Además, la coordinación del proyecto ayuda a mantener el seguimiento de las tareas y decisiones.
Aunque ningún cambio de equipo está completamente libre de ajustes, trabajar con información organizada reduce el riesgo de perder conocimiento y facilita la continuidad del proyecto.
Sí. Además de desarrollar proyectos concretos, en Tangram ofrecemos servicios de soporte y mantenimiento que pueden servir de base para una colaboración tecnológica continuada.
Este tipo de relación puede ser útil cuando una empresa necesita conocimientos especializados, pero no quiere incorporar permanentemente todos esos perfiles a su plantilla.
Según las necesidades, pueden estudiarse trabajos de mantenimiento, mejoras, nuevas funcionalidades, integraciones o asesoramiento técnico.
Las responsabilidades, disponibilidad y condiciones se definen en función del servicio contratado.
Así puedes acceder a conocimientos tecnológicos especializados sin tener que construir necesariamente toda esa estructura dentro de tu empresa.
La seguridad debe tenerse en cuenta desde el momento en que una empresa externa necesita acceder a información, herramientas o sistemas de tu negocio.
Los requisitos dependen del tipo de proyecto, los datos que se gestionan, las plataformas utilizadas y el nivel de acceso necesario para realizar el trabajo.
Por eso es importante definir cómo se gestionarán los permisos, las credenciales, los entornos de trabajo y las responsabilidades de cada parte.
Cuando el proyecto implique tratar datos personales por cuenta del cliente, también deberá contemplarse la documentación contractual correspondiente en materia de protección de datos.
La seguridad no consiste en prometer que nunca ocurrirá un incidente, sino en establecer medidas adecuadas a los riesgos y las necesidades reales de cada proyecto.
A lo largo de nuestra trayectoria hemos participado en proyectos de diferentes sectores, tamaños y niveles de complejidad.
Parte de esa experiencia procede de colaboraciones con otras agencias y consultoras, por lo que no siempre podemos mostrar públicamente el trabajo realizado.
Cuando disponemos de autorización, podemos compartir ejemplos de proyectos o explicar las soluciones desarrolladas.
En otros casos, podemos describir nuestra experiencia de forma general, sin revelar información confidencial ni identificar al cliente.
La experiencia también se demuestra explicando qué problemas hemos resuelto y cómo los hemos abordado, sin necesidad de revelar información que nos confiaron otras empresas.
Te lo diremos.
No creemos que una buena consultoría consista en recomendar siempre un nuevo servicio, una web o una campaña publicitaria.
Puede que tu empresa ya disponga de herramientas suficientes y lo que necesite sea utilizarlas mejor. O quizá el problema que quieres resolver no requiera una inversión tecnológica.
Si identificamos que una propuesta no tiene sentido para tu situación, preferimos explicarte nuestros motivos antes que recomendar un trabajo innecesario.
También puede ocurrir que consideremos que no somos la empresa más adecuada para ayudarte.
Queremos construir relaciones basadas en el valor que aportamos, no en vender algo cada vez que hablamos contigo.
No necesitas preparar un documento técnico ni tener completamente definida la solución que quieres contratar.
Para empezar, nos interesa comprender qué hace tu empresa, qué productos o servicios ofrece, a qué clientes se dirige y qué problema quieres resolver.
También es útil conocer qué has intentado hasta ahora, qué resultados estás obteniendo y cuáles son tus objetivos.
Si ya tienes una web, aplicación o documentación del proyecto, podremos utilizar esa información para comprender mejor tu situación.
A partir de ahí podremos valorar qué conocimientos y servicios podrían ayudarte.
No necesitas saber qué solución contratar. Lo importante es que podamos entender qué quieres conseguir y por qué todavía no lo has conseguido.