main content
< Volver a blog sobre aplicaciones móviles

Qué software necesita un taller mecánico para gestionar el día a día

Un taller mecánico necesita un programa de gestión que reúna en un solo sitio las citas, la recepción del vehículo, el presupuesto, la orden de reparación, el stock de recambios, la factura y el historial de cada coche, con avisos automáticos de revisiones e ITV. Con eso dejas atrás la libreta, las hojas sueltas y el «ya te llamo cuando esté», y ganas lo que más vale en un taller: saber en cada momento qué coche hay, qué le falta y cuándo sale. Te contamos qué debe cubrir y cómo elegirlo.

El recorrido completo de un coche por el taller

Antes de mirar programas, dibuja cómo trabajas. En casi todos los talleres el recorrido se parece mucho:

  1. El cliente pide cita por teléfono, por la web o en el mostrador.
  2. Recepcionas el vehículo: cliente, matrícula, kilómetros, estado y qué le pasa.
  3. Diagnosticas y preparas el presupuesto.
  4. El cliente lo acepta y abres la orden de reparación.
  5. Pides o reservas los recambios y el mecánico hace el trabajo.
  6. Entregas el coche con su factura.
  7. Meses después, le recuerdas la revisión o la ITV.

Un buen software acompaña ese recorrido sin obligarte a copiar datos de un paso al siguiente: la matrícula que escribes al dar la cita debería llegar sola al presupuesto, a la orden y a la factura. Si tienes que teclear lo mismo tres veces, el programa no está haciendo su trabajo.

Presupuesto, resguardo y factura: lo que exige la normativa

Los talleres tienen una norma propia, el Real Decreto 1457/1986, y buena parte de lo que pide es papeleo. Tu programa debería generarlo sin esfuerzo:

  • Presupuesto por escrito (artículo 14). El cliente tiene derecho a él, con una validez mínima de doce días hábiles. Debe incluir, entre otros datos, el NIF y el domicilio del taller, la identificación del vehículo (marca, modelo, matrícula y kilómetros), las reparaciones con el precio desglosado, la fecha prevista de entrega y un espacio para la firma de aceptación.
  • Nada de trabajar sin firma. Solo puedes empezar cuando el cliente firma el presupuesto o renuncia a él de forma fehaciente. Una firma en tableta, guardada con el documento, lo resuelve.
  • Averías ocultas. Si aparece un problema durante la reparación, tienes que comunicárselo al cliente en un máximo de cuarenta y ocho horas, con su importe, y no puedes repararlo sin su conformidad expresa.
  • Resguardo de depósito siempre que el coche se quede en el taller; el presupuesto firmado hace esa función.
  • Factura desglosada (artículo 15), con las operaciones, las piezas y las horas de trabajo, cada concepto con su importe.
  • Garantía (artículo 16) de tres meses o 2.000 kilómetros, salvo que las piezas tengan una garantía mayor (en los vehículos industriales, quince días o 2.000 kilómetros). El programa debería avisarte si entra un coche que sigue en garantía por una reparación anterior.

Algunas comunidades autónomas tienen normas propias sobre talleres, así que confirma los requisitos de la tuya con tu asociación del sector o con el servicio de consumo.

La orden de reparación, el centro del trabajo diario

La orden de reparación es la ficha viva de cada trabajo. En formato digital te permite:

  • Asignar cada tarea a un mecánico y ver en una pantalla qué hace cada uno y qué coches esperan.
  • Imputar los tiempos reales para comparar lo presupuestado con lo trabajado y detectar qué reparaciones te hacen perder dinero.
  • Adjuntar fotos del estado del vehículo a la entrada y de las piezas sustituidas, que evitan discusiones al entregar.
  • Enviar el aviso de avería oculta desde la propia orden, con el importe y un enlace para aceptarlo, y dejar constancia de la hora.
  • Informar del estado («en diagnóstico», «esperando pieza», «listo para recoger») por SMS o mensajería, sin que el cliente tenga que llamar.

Una tableta en el taller con la orden abierta ahorra idas y venidas a la oficina y hace que todo se registre en el momento, no al final del día.

Recambios y stock: saber qué tienes antes de prometer una fecha

Muchos retrasos no vienen del trabajo, sino de una pieza que no estaba. El módulo de almacén debería permitirte:

  • Consultar el stock desde el presupuesto y reservar las piezas para una orden concreta, de modo que nadie las use en otro coche.
  • Fijar mínimos para los consumibles (aceites, filtros, pastillas) y preparar el pedido al proveedor cuando se alcanzan.
  • Registrar la entrada de mercancía y relacionar cada pieza con su proveedor y su garantía.
  • Marcar las piezas usadas o reconstruidas, que según el artículo 9 del decreto solo puedes montar con la conformidad escrita del cliente, y guardar esa conformidad.

Si además vendes recambios en el mostrador o por internet, el stock tiene que ser uno solo. En cómo digitalizar el inventario y el almacén de tu pyme explicamos cómo ordenarlo.

Facturación preparada para Verifactu

La factura debería salir de la orden de reparación con un clic y con el desglose que exige la normativa del sector. Además, el programa tendrá que cumplir el reglamento de sistemas informáticos de facturación, lo que se conoce como Verifactu. Según la Agencia Tributaria, las entidades que presentan el Impuesto sobre Sociedades deben tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027 y el resto de obligados, antes del 1 de julio de 2027. Si vas a cambiar de programa, elige uno que ya esté preparado o pide al proveedor el compromiso por escrito.

Citas, historial y avisos de revisión e ITV

La parte comercial del software es la que más trabajo te trae. Con una buena ficha de cliente y de vehículo puedes:

  • Ofrecer cita en línea desde tu web o tu ficha de Google, con los huecos reales de tu agenda.
  • Consultar el historial completo de cada coche: qué se le hizo, cuándo, con qué piezas y con cuántos kilómetros.
  • Programar recordatorios de mantenimiento por fecha o por kilómetros estimados.
  • Avisar de la ITV. La frecuencia la fija el Real Decreto 920/2017: los turismos están exentos hasta los cuatro años, pasan la inspección cada dos años a partir de ahí y cada año a partir de los diez. Con la fecha de matriculación en la ficha, el programa calcula cuándo le toca a cada cliente.

Para enviar estos avisos por correo, SMS o mensajería, pide permiso al cliente al darlo de alta y guarda ese consentimiento. Así tus recordatorios serán bienvenidos y respetarán la normativa de protección de datos.

Cómo elegir: programa estándar, a medida o una combinación

OpciónVentajasInconvenientesEncaja si…
Programa estándar para talleresEmpiezas rápido y cubre lo habitualTe adaptas tú al programa y las integraciones son limitadasEres un taller pequeño con un proceso típico
Estándar más integracionesConectas la web de citas, la mensajería o la contabilidadDepende de que el programa permita conectarse con otrosQuieres automatizar sin rehacer tu gestión
Desarrollo a medidaSe ajusta a tu forma de trabajar y crece contigoMayor inversión inicial y necesitas un proveedor de confianzaTienes varios centros, flotas o servicios poco habituales

Elijas lo que elijas, pruébalo con un coche real de principio a fin y comprueba que puedes exportar tus datos si algún día cambias de proveedor.

En resumen: un solo programa para todo el recorrido

El software que necesita tu taller es el que sigue al coche desde la cita hasta el siguiente aviso de ITV, genera por ti los documentos que pide la normativa, controla el stock y te deja preparado para Verifactu. Si no encuentras un programa que encaje con tu forma de trabajar o quieres conectar el que ya tienes con tu web de citas, cuéntanos cómo funciona tu taller y te proponemos la solución más sencilla que lo resuelva.

Artículos relacionados

Contacta con nosotros
Fila 1