Identidad
Identidad verbal y comunicación de marca
Que tu marca se reconozca también por cómo habla.
Si tus mensajes podrían llevar el nombre de cualquier otra empresa, tu diferenciación se está perdiendo en las palabras.
Tu marca no solo es lo que se ve. También es cómo explica las cosas, cómo responde a una duda y cómo hace sentir a quien la escucha. Define una voz reconocible y coherente con tu posicionamiento para comunicarte con tus clientes sin sonar como uno más.
No se trata de inventar expresiones originales porque sí, sino de encontrar una forma de hablar que transmita quién eres y por qué merece la pena elegirte.
Paso 1. Análisis de la comunicación actual
Descubre qué imagen transmite tu empresa cada vez que habla.
Revisamos la comunicación y los canales incluidos en el proyecto para identificar mensajes genéricos, contradicciones y diferencias entre lo que quieres transmitir y lo que puede estar entendiendo tu cliente.
Así podrás saber qué conviene conservar, qué necesita cambiar y dónde se está perdiendo parte del valor de tu propuesta.
Paso 2. Personalidad y tono de voz
Consigue una forma de comunicar que encaje con tu marca y con tus clientes.
Definimos cómo debe expresarse tu empresa: cercana o formal, directa o didáctica, técnica cuando hace falta y sencilla cuando conviene.
El objetivo es que puedas adaptar el tono a distintas situaciones —una página de ventas, una consulta o un mensaje de soporte— sin perder una personalidad reconocible.
Paso 3. Guía de identidad verbal
Que tu marca no cambie de personalidad según quién escriba.
Organizamos los criterios de comunicación definidos: tono, vocabulario, expresiones recomendadas, mensajes principales y ejemplos de aplicación.
Esta referencia ayuda a que las personas que comunican en nombre de tu empresa mantengan una voz coherente, sin tener que reinventar el estilo en cada publicación o correo.
Paso 4. Aplicación a la comunicación de tu marca
Lleva esa voz a los momentos en los que tus clientes deciden si confiar en ti.
Trasladamos el estilo acordado a ejemplos o piezas de los canales contemplados en el proyecto: web, emails, presentaciones, redes sociales o comunicaciones comerciales.
Así podrás comprobar cómo se expresa tu marca en situaciones reales y utilizar los criterios definidos para mantener la coherencia en futuras comunicaciones.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre la identidad verbal y la comunicación de marca
La identidad visual determina cómo se reconoce tu marca por su imagen: logotipo, colores, tipografías y aplicaciones gráficas. La identidad verbal define cómo se reconoce por su manera de hablar: tono, lenguaje, mensajes y estilo.
Ambas deben transmitir la misma personalidad. De poco sirve parecer una marca cercana si tus textos resultan distantes, o transmitir exclusividad con la imagen y después comunicar como cualquier otra empresa.
No. La identidad verbal establece los criterios para que tu marca tenga una voz propia y coherente. El copywriting utiliza esa voz para redactar mensajes concretos con un objetivo, como explicar un servicio, presentar una oferta o facilitar una contratación.
Puedes necesitar una identidad verbal antes de crear nuevos contenidos, o trabajar textos comerciales específicos si ya tienes bien definida tu manera de comunicar.
No todos tus clientes necesitan el mismo lenguaje. Un perfil técnico puede valorar explicaciones detalladas, mientras que otro necesita comprender los beneficios sin tecnicismos.
La identidad verbal permite adaptar la forma de expresarte a cada público y momento sin perder la personalidad de tu marca. No se trata de hablar igual a todo el mundo, sino de sonar siempre a la misma empresa.
Una guía de comunicación ayuda a que diferentes profesionales compartan criterios sobre tono, vocabulario y mensajes. También ofrece ejemplos para resolver situaciones habituales.
Esto reduce las incoherencias y facilita la incorporación de nuevas personas a la comunicación de tu marca, aunque seguir revisando y mejorando los textos continúa siendo importante.