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5 errores que jamás deberías cometer al contratar una App

¿Quieres crear tu propia aplicación móvil? Para ayudarte a que sea todo un éxito hemos decidido elaborar una lista de 5 errores que no debes cometer al desarrollar una app. Así no solo evitarás gestiones que no valen la pena, sino que también ahorras tiempo y dinero en el proceso. 

Veamos cuáles son las fallas más comunes que cometen los emprendedores al realizar un proyecto de este nivel para sus negocios ¡Sigue leyendo!


❌ Errores comunes al desarrollar una app

Una App es la herramienta perfecta para un negocio que desea llamar la atención de sus clientes y captarlos de una forma sencilla. 

Con ella puedes simplificar ciertos pasos y facilitar las acciones que las personas podrían tomar con respecto a tu producto. Comprar, solicitar un servicio o incluso pedir información es más rápido y directo a través de una aplicación web.

Pero si eres nuevo en este mundo, es probable que al inicio te pongas muy creativo y quieras agregar diferentes formas de interacción en tu nuevo proyecto. 

Sin embargo, existen otros detalles igual de importantes que debes tener en cuenta al momento de programar.

De no ser así podrían convertirse en grandes fallas que pongan en tela de juicio tu nueva app y su funcionalidad para los clientes. ¿Sabes cuáles son los errores más comunes? Vamos a descubrirlo.

1. Hacerla por hacerla 

Parece obvio, pero la verdad es que muchos emprendedores llevan su agenda de una manera sin sentido, copiando cosas que a otros les han funcionado o porque les recomendaron hacerlo. 

En Tangram conocemos el potencial de las aplicaciones móviles, pero también entendemos que deben ser creadas como parte de una estrategia global, con un objetivo. Es decir, con intencionalidad. 

Así que lo primero que debes preguntarte es qué hará tu App, qué problema de tu usuario resolverá. 

Si se trata de una aplicación para gestionar procesos, con más razón debes afinar bien el objetivo para que se cumpla y no termines entorpeciendo lo que deseabas facilitar. 

2. No tomarla en cuenta como parte del negocio

La elaboración de una app requiere de tiempo y recursos. Por lo tanto, lo que se espera de ella en el futuro cercano es que se convierta en una extensión de la empresa madre o un negocio que por sí mismo genere ganancias.

Por eso, más allá de la simple creatividad, es importante contar con una estrategia que vaya guiando la gestión o desarrollo de la aplicación. Y este precisamente es el error que la mayoría de las personas comente, pues se olvidan de la planificación antes de empezar a llevar a cabo el proyecto.

·         Es importante definir antes que nada, las actividades que se podrán realizar a través de la app. Recuerda que esta debe ir ligada a tu propuesta de valor y lo que te hace único para los clientes.

·         Toma en cuenta los recursos digitales que deseas incluir.

·         Analiza cuál es la función de la app y en qué ayudará a las personas que la utilicen.

·         Determina cuál es el tipo de persona que podría llegar a usar tu app: personas que ya están casadas con la marca o aquellos que aún son potenciales clientes.

·         Qué canales usarás para promocionarla y cómo los usuarios accederán a ella.

·         Y, por último, determina de qué manera ayudará la aplicación a tu negocio. Cómo generará ingresos.

3. Saltarte la fase Beta o período de prueba

Una vez que tu app esté lista tienes que evaluar si se ajusta correctamente a lo que tenías pensado y si cumple con los requisitos del mercado. 

De hecho, es recomendable que establezcas un período de prueba para que varias personas interactúen con la aplicación y definan si realmente les resultó útil.

El error está en pensar que al desarrollar la app, empezará a ser descargada y generará los resultados que querías.

Recuerda que la mayoría de las personas no son técnicos expertos o programadores, por lo que necesitan una aplicación que sea intuitiva y se maneje con facilidad.

5. Sumar tantas funcionalidades como sea posible

La primera versión de una página web o de una aplicación siempre servirá como prueba para ver qué tanto le gusta al cliente.

Lo ideal es que esa primera app que lances al mercado cuente al menos con dos o tres funciones básicas, las cuales representen tu idea principal y atraigan la atención del público, lo que se suele denominar como el producto mínimo viable.

Luego de que ya se vuelva conocida y tenga muchas descargas podrás empezar a actualizarla agregándole más elementos que la hagan sofisticada o llamativa. 

Siendo honestos, si quieres una App muy profesional a la primera lo mejor es que contrates a expertos. 

Y ojo con las actualizaciones. Muchas veces, una App que es Top para los usuarios baja del podio por actualizaciones innecesarias que complican su uso. 

Si te sucede, lo notarás. Verás comentarios implacables de los usurios diciendo cosas como: “era perfecta hasta que….”, “¿Por qué la arruinaron?” y comentarios por el estilo. 

6. No dejar presupuesto para el marketing

De acuerdo a la app que desees crear el presupuesto para desarrollarla puede variar. Sin embargo, más allá de lo mucho que inviertas en su creación, es importante que destines parte del presupuesto para el marketing.

Este último será el encargado de dar a conocer la aplicación y de impulsar sus descargas. De nada sirve que desarrolles un proyecto como este para que posteriormente nadie lo conozca o muy pocas personas sepan que existe.

7. No revisar nunca más las métricas

Al igual que en una red social o una página, las apps cuentan con diferentes métricas que te ayudan a determinar si efectivamente está siendo descargada y utilizada o si no está teniendo éxito

Si después de crear la aplicación te olvidas de revisarla, será muy difícil descubrir cuáles son las actualizaciones que te aplican o qué aspecto no está funcionando.

Si estás a punto de desarrollar una aplicación para potenciar tu negocio, evita comer los 7 errores que anteriormente te comentamos. 

Esto no solo te ayudará a garantizar su éxito, sino que disminuirá el dinero que invertirás en futuras actualizaciones.