main content
< Volver a blog sobre aplicaciones móviles

Cómo calcular el runway de una startup pre-seed

Cómo calcular el runway de una startup en fase pre-seed

Hay una cifra que todo fundador en fase pre-seed debería saber de memoria, igual que sabe su número de teléfono: cuántos meses le quedan de vida a la empresa antes de quedarse sin caja. Esa cifra se llama runway, y la mayoría de quienes la ignoran no lo hacen por dejadez, sino porque nadie les explicó que calcularla bien es lo que separa una ronda levantada con calma de una negociación a la desesperada con el banco en rojo.

En el ecosistema español, donde una ronda pre-seed se mueve habitualmente entre los 50.000 y los 300.000 euros, el margen de error es estrecho. No hablamos de una startup de Silicon Valley con varios millones en la cuenta para experimentar. Hablamos de tres socios, una nómina ajustada y un préstamo ENISA que aún tarda en llegar. Aquí el runway no es un indicador de panel bonito: es la diferencia entre llegar a la siguiente ronda con tracción o cerrar.

Qué es exactamente el runway

El runway, o "pista de despegue" si queremos traducirlo, es el número de meses que tu startup puede seguir operando con el dinero que tiene ahora mismo en el banco, asumiendo que el ritmo de gasto se mantiene constante. Es una proyección, no una certeza, pero es la proyección más honesta que puedes tener sobre tu margen de maniobra.

La idea es sencilla: si tienes 120.000 € en caja y cada mes se te van 10.000 €, te quedan doce meses. Esos doce meses son tu runway. Lo que cambia todo es cómo defines ese "se te van 10.000 € al mes", porque ahí es donde casi todo el mundo se equivoca al principio.

Conviene distinguir el runway de otros conceptos con los que se confunde. No es lo mismo que el punto de equilibrio (el momento en que ingresas lo mismo que gastas), ni que la rentabilidad. Una empresa puede tener un runway holgado y aún estar lejísimos de ser rentable. En pre-seed, de hecho, lo normal es que ni siquiera tengas ingresos relevantes, así que el runway depende casi por completo del capital que levantaste y de la disciplina con la que lo quemas.

La fórmula: caja disponible dividida entre burn rate neto

La fórmula básica es directa:

Runway (meses) = Caja disponible / Burn rate mensual neto

La caja disponible es el dinero líquido que tienes para operar: lo que hay en cuentas corrientes más los depósitos a los que puedes acceder sin penalización. No cuentes aquí promesas de inversión que aún no han entrado, ni un préstamo ENISA aprobado pero no desembolsado. Solo dinero real y disponible.

El burn rate mensual neto es la cantidad neta que tu empresa consume cada mes. Y la palabra "neto" es la clave de todo este artículo.

Burn rate bruto frente a burn rate neto

El burn bruto es la suma de todos tus gastos mensuales: nóminas, seguridad social, alquiler de oficina o coworking, licencias de software, asesoría, hosting, publicidad. Todo lo que sale.

El burn neto es ese gasto bruto menos los ingresos que ya estés generando. Si quemas 12.000 € al mes en gastos pero facturas 2.000 € a un par de clientes early adopters, tu burn neto es de 10.000 €. Esa es la cifra que de verdad reduce tu caja, y por tanto la que debes usar en el denominador del runway.

¿Por qué insisto tanto? Porque muchos fundadores calculan el runway con el burn bruto y se asustan más de lo necesario, o lo calculan ignorando que sus ingresos son volátiles y se confían de más. Un cliente que se va el mes que viene puede convertir tu burn neto de 8.000 € en 12.000 € de un plumazo. En pre-seed, donde la base de clientes es minúscula, esa volatilidad es real y hay que vigilarla mes a mes.

Un cálculo con números reales

Imagina una startup española de software a medida con tres fundadores, recién cerrada una pre-seed de 150.000 € (100.000 € de business angels y un préstamo ENISA Emprendedores de 50.000 €). Veamos cómo queda el desglose:

ConceptoImporte mensual (€)
Nóminas (2 fundadores con sueldo + 1 desarrollador)7.200
Seguridad Social y cuotas autónomos1.300
Coworking (3 puestos)600
Software y licencias (Drupal hosting, herramientas, CRM)450
Asesoría fiscal y laboral350
Marketing y captación800
Otros gastos operativos300
Burn bruto total11.000
Ingresos por primeros clientes-2.500
Burn neto8.500

Con 150.000 € en caja y un burn neto de 8.500 € al mes:

Runway = 150.000 / 8.500 ≈ 17,6 meses

Diecisiete meses y medio. Suena tranquilizador, pero ojo: ese cálculo asume que los 2.500 € de ingresos se mantienen y que ningún gasto sube. Si pierdes a esos clientes, el burn neto salta a 11.000 € y el runway baja a unos 13,6 meses. Cuatro meses menos por una sola variable. Por eso conviene calcular siempre dos escenarios: uno optimista y uno conservador sin ingresos.

Cómo extender el runway sin matar a la empresa

Alargar el runway es tentador, pero hay maneras inteligentes y maneras que te cuestan caro a medio plazo. La diferencia está en no confundir recortar grasa con amputar músculo.

La palanca más directa es el gasto de personal, que en una startup pre-seed suele representar entre el 60 % y el 80 % del burn. Aquí, antes de tocar nóminas, los fundadores españoles tienen una herramienta muy concreta: ajustar su propio sueldo. Muchos equipos pre-seed se asignan retribuciones simbólicas o cobran solo lo que cubre sus cuotas de autónomo durante los primeros meses. No es sostenible para siempre, pero comprar seis meses extra de runway puede ser la jugada que te lleve a una ronda en mejores condiciones.

Otras palancas reales:

  • Renegociar o aplazar pagos. Hablar con proveedores para pasar de mensual a trimestral, o conseguir condiciones de pago a 60 días, libera caja sin reducir capacidad.
  • Subvenciones y financiación pública no dilutiva. Más allá de ENISA, existen líneas autonómicas, el programa Neotec del CDTI para proyectos con base tecnológica, y deducciones por I+D+i. No diluyen tu capital y alargan la pista.
  • Aprovechar la deducción fiscal por I+D+i. Si tu desarrollo califica, puedes monetizar parte de esos gastos. Conviene documentarlo desde el día uno con un buen asesor.
  • Ingresar antes. A veces el mayor multiplicador de runway no es gastar menos, sino cobrar a los primeros clientes por adelantado, ofreciendo un descuento por pago anual en lugar de mensual.

Lo que rara vez funciona es recortar de forma indiscriminada en aquello que genera tracción. Si congelas todo el marketing y dejas de captar usuarios, alargas el runway pero llegas a la siguiente ronda sin métricas que enseñar. Has comprado tiempo a cambio de no tener nada que justificar ese tiempo.

Errores típicos al calcular el runway en pre-seed

He visto repetir los mismos fallos en demasiados cuadros de mando. Estos son los que más caros salen.

Contar dinero que aún no ha llegado. Sumar a la caja una ronda comprometida pero no firmada, o un préstamo ENISA aprobado pero pendiente de desembolso, infla el runway de forma peligrosa. Hasta que el dinero no está en la cuenta, no existe para este cálculo.

Usar el burn bruto cuando ya hay ingresos. Si facturas algo, tu runway real es mayor del que crees. Calcularlo en bruto te lleva a levantar antes de lo necesario y a aceptar valoraciones peores por presión.

Olvidar los gastos estacionales o anuales. El pago del Impuesto de Sociedades, la renovación anual de licencias, el aguinaldo o las pagas extra no aparecen en un mes promedio pero golpean fuerte cuando llegan. Un runway calculado solo con la media mensual ignora estos picos.

Asumir que el burn es plano. En pre-seed casi nunca lo es. Vas a contratar, vas a subir la inversión en captación cuando encuentres un canal que funcione. Un runway útil contempla un burn creciente, no congelado en el nivel de hoy.

No actualizarlo nunca. El runway no es un cálculo que haces una vez tras la ronda. Es un número vivo que deberías revisar cada mes, idealmente el mismo día que cierras la contabilidad. Un runway de hace cuatro meses es ficción.

Señales de que toca levantar la siguiente ronda

La regla práctica que se maneja en el sector español es empezar a preparar la siguiente ronda cuando te quedan entre seis y nueve meses de runway. Levantar capital lleva tiempo: preparar el material, hablar con inversores, due diligence, negociación y firma pueden comer fácilmente entre tres y seis meses. Si arrancas el proceso con tres meses de caja, negocias desde la debilidad, y los inversores lo huelen.

Más allá del calendario, hay señales cualitativas de que ha llegado el momento:

  • Has alcanzado los hitos que prometiste en la ronda anterior y tienes datos para demostrarlo.
  • Tu tracción muestra una tendencia clara y sostenida, no un pico aislado.
  • Necesitas capital para acelerar algo que ya funciona, no para arreglar algo que no funciona. Esta distinción es enorme: el dinero para escalar se levanta mucho mejor que el dinero para sobrevivir.

Si te encuentras con poco runway pero sin hitos cumplidos, levantar puede no ser la respuesta. A veces lo correcto es alargar la pista con las palancas anteriores y dedicar esos meses extra a generar las pruebas que sí convencen a un inversor.

Runway, hitos y KPIs: cómo encajan

El runway no se mira solo. Cobra sentido cuando lo cruzas con los hitos que quieres alcanzar y con tus KPIs. La pregunta correcta no es "¿cuántos meses me quedan?", sino "¿me alcanza el runway para llegar al hito que hace que la siguiente ronda sea fácil de levantar?".

Imagina que tu hito clave es alcanzar 10.000 € de ingresos recurrentes mensuales, porque sabes que con esa cifra los fondos seed te toman en serio. Si tu crecimiento actual sugiere que llegarás en diez meses pero solo tienes ocho de runway, tienes un problema de planificación que detectas hoy, no dentro de seis meses cuando ya es tarde.

Por eso conviene ligar el runway a unos pocos KPIs de verdad relevantes para tu fase: coste de adquisición de cliente, tasa de conversión, ingresos recurrentes, retención. En pre-seed no necesitas un cuadro de mando con cuarenta métricas. Necesitas tres o cuatro que te digan si te estás acercando al hito que justifica la siguiente inyección de capital, y un runway que confirme que el dinero te dará para llegar.

Cuando los fundadores empiezan a pensar así, el runway deja de ser una fuente de ansiedad y se convierte en una herramienta de decisión. Cada euro que gastas tiene una pregunta detrás: ¿esto me acerca al hito antes de que se agote la caja? Si la respuesta es no, probablemente ese gasto pueda esperar.

Calcular bien el runway no es un ejercicio de contabilidad: es la base de la estrategia financiera de tu startup en su momento más frágil. Si lo tienes claro, tomas decisiones con cabeza fría. Si lo ignoras, las tomas con el agua al cuello.

Si estás montando tu startup y quieres que tus números y tu producto avancen al mismo ritmo, habla con nuestro equipo.

Contacta con nosotros
Fila 1