Cómo crear un curso online y venderlo en España
Cómo crear un curso online y venderlo en España: guía paso a paso
Vamos a verlo sin rodeos. El e-learning en España mueve más de 2.000 millones de euros al año y la curva sigue subiendo. Cada vez veo a más gente —entrenadores, contables, gente de oficio, profes que se cansaron del aula— transformando lo que saben hacer bien en un curso digital que vende mientras ellos cenan con su familia. Si llevas meses dándole vueltas al asunto y todavía no has grabado nada, esta guía te lleva del primer “y si…” a la primera factura emitida. Aquí va lo que aprendí lanzando el mío, sin atajos imaginarios.
Elegir un tema que la gente quiera pagar
La trampa de la que casi nadie se libra al principio es pensar que basta con enseñar “lo que más sabes”. No basta. Para lanzar un curso digital que funcione necesitas cruzar dos cosas: tu conocimiento real y una demanda que esté dispuesta a poner la tarjeta.
Antes de grabar ni un solo vídeo, pásate por estos cuatro filtros:
- Google Trends, restringido a España. Si la búsqueda lleva tres años plana o subiendo, hay recorrido. Si va en picado, replantéatelo.
- Udemy y Domestika. Que existan cursos parecidos no es mala señal, es la mejor que hay: alguien ya validó que se vende. Lee las reseñas de una y dos estrellas. Ahí está el oro, en lo que los alumnos echaron en falta.
- Pregunta a tu gente. Si tienes lista de email, comunidad en redes o un grupo de WhatsApp, lanza una encuesta de tres preguntas. Las respuestas abiertas te van a regalar ángulos que tú solo no habrías visto.
- Foros, subreddits, grupos de Telegram y Facebook del nicho. Las preguntas que se repiten cada quince días son, literalmente, los módulos de tu curso esperando a ser grabados.
Hay un error que veo una y otra vez: temarios kilométricos que pretenden enseñarlo todo. Los infoproductos que más se venden resuelven un problema concreto con un plazo claro. “Cómo preparar oposiciones de auxiliar administrativo en 90 días” gana siempre a “todo sobre las oposiciones”.
Herramientas para crear el contenido
No te hace falta un estudio profesional ni 5.000 euros de equipo. Con lo justo y bien elegido sales adelante.
Vídeo y audio
- Cámara: el móvil que llevas en el bolsillo graba en 4K. Un trípode de veinte euros y una ventana con buena luz natural por la mañana hacen el resto.
- Micrófono: aquí no escatimes. Un lavalier de 25-30 euros cambia por completo cómo te perciben. La imagen regular se perdona, el audio malo no.
- Captura de pantalla: OBS Studio si te apañas con software libre, Loom si quieres algo enchufar y grabar.
- Edición: DaVinci Resolve es gratuito y aguanta proyectos serios. Para cortes rápidos, CapCut te resuelve la papeleta en diez minutos.
Presentaciones y material de apoyo
- Canva para slides que parezcan profesionales sin saber diseño.
- Notion o Google Docs para los cuadernos de trabajo descargables que acompañan cada módulo. Este tipo de extra es lo que diferencia un curso del montón.
- Miro o FigJam si tu temario pide mapas mentales o esquemas interactivos.
La estructura pesa tanto como el contenido. Trocea cada módulo en lecciones de 10 a 15 minutos, mete un ejercicio práctico al final de cada bloque y cierra el curso con un proyecto final que el alumno pueda enseñar en LinkedIn o en su portfolio. Algo tangible. Esa es la diferencia entre un curso que recomiendan y uno que abandonan en la lección tres.
Plataformas para alojar y vender tu curso
Tienes tres rutas principales y cada una tiene su lógica. La que elijas depende de en qué punto estás.
Marketplaces (Udemy, Domestika, Hotmart)
Tirar por aquí te da acceso inmediato a una base brutal de usuarios, te olvidas de la parte técnica y los pagos están resueltos. ¿La contrapartida? Comisiones que se comen hasta el 50%, casi cero control sobre el precio y unos alumnos que no son tuyos, son del marketplace. El día que te vayas, no te los llevas.
Hotmart pega especialmente bien en el mercado hispanohablante porque te deja montar afiliados y su pasarela de pago entiende bien tanto España como Latinoamérica.
Plataformas SaaS (Teachable, Thinkific, Kajabi)
Aquí tú mandas: tu precio, tu marca, tu relación con el alumno. Pagas una cuota mensual —desde unos 39 euros en Teachable hasta los 149 de Kajabi— y, en los planes básicos, una comisión por transacción. Tiene todo el sentido si ya tienes audiencia propia y quieres construir un negocio en serio alrededor de vender formación online.
Plataforma propia (WordPress + LearnDash, Moodle)
Control máximo, cero comisiones recurrentes. Pero ojo: te toca lidiar con hosting, copias de seguridad, actualizaciones, seguridad y pasarela de pago. Esta ruta cobra sentido cuando el catálogo empieza a crecer o cuando necesitas funcionalidades fuera de molde: gamificación a medida, integración con un CRM concreto, certificados que se emitan solos.
Si te tira la opción propia pero no quieres meterte tú con la fontanería técnica, en Tangram desarrollamos plataformas de e-learning España a medida. Cuéntanos por dónde vas y le damos forma.
Estrategia de precios que funcione en el mercado español
El precio de un curso en España baila según el nicho, pero los rangos en los que el mercado se mueve son bastante reconocibles:
- Cursos cortos (1-3 horas): 29-79 euros. Funcionan de puerta de entrada y para fidelizar.
- Cursos completos (5-20 horas): 97-297 euros. Aquí está el grueso del mercado y donde se hace caja de verdad.
- Programas premium con mentoría: 497-2.000 euros. Sesiones en directo, comunidad cerrada, seguimiento personal. Otro juego.
Una jugada que funciona muy bien es la escalera de valor: un mini-curso gratis o casi regalado capta al alumno, un curso intermedio lo cualifica y el programa premium remata al que ya confía en ti. Cada peldaño prepara al siguiente.
Algo que te ahorras desde el día uno: la guerra de precios. Si tu curso de 197 euros mete al alumno en una transformación real —encuentra trabajo, ahorra horas, factura más— el precio se percibe como inversión. En cuanto bajas a 29 euros para “competir”, te quedas atrapado en un público que ni valora ni acaba el curso.
Marketing para vender tu curso sin ser un influencer
Grabar el curso es la mitad de la historia. La otra mitad, la que casi todo el mundo subestima, es venderlo. Y se vende todos los meses, no solo en el lanzamiento.
Email marketing
Tu lista de correo es, sin discusión, el activo más valioso que vas a construir. Ofrece un recurso útil de verdad —un checklist, una clase suelta, una plantilla— a cambio del email. Después aliméntalo con contenido que aporte durante dos o tres semanas antes de mover la oferta. Mailchimp, ActiveCampaign o MailerLite te cubren el flujo sin complicaciones.
Redes sociales con cabeza
No tienes que estar en todas. Elige una o dos donde de verdad esté tu público y publica cosas que demuestren oficio: fragmentos de las lecciones, casos de alumnos, dudas resueltas en directo. Instagram Reels y YouTube Shorts siguen regalando alcance orgánico este 2026 a quien publica con cierta constancia.
SEO y contenido en blog
Escribe artículos que respondan a lo que tu alumno potencial está tecleando en Google ahora mismo. Si vendes un curso de fotografía, publica sobre “cómo hacer fotos de producto con el móvil” o “ajustes manuales para principiantes”. Cada artículo enlaza a la página de venta. Esta vía tarda en arrancar, no te voy a engañar, pero a los seis u ocho meses te trae tráfico gratis y constante mientras tú duermes. Si estás levantando el proyecto desde cero, te puede venir bien nuestra guía sobre cómo montar un negocio online con poca inversión.
Lanzamientos y webinars
El formato lanzamiento —una serie de vídeos gratuitos o un webinar en vivo que termina con la oferta— sigue funcionando bien si lo trabajas. La clave está en dar valor real durante el evento, no en disfrazar de clase magistral lo que en realidad es un pitch de 60 minutos. Eso se nota a la legua y quema audiencia.
Obligaciones legales y fiscales en España
Llega el apartado que da pereza. Saltártelo te puede salir muy caro, así que vamos al grano.
Alta de autónomo
Si vas a facturar de forma habitual por vender formación online, te toca alta en el RETA y en Hacienda con el modelo 036 o 037. La tarifa plana para nuevos autónomos (80 euros al mes durante el primer año en 2026) baja bastante el listón de entrada y te permite empezar sin que la cuota te ahogue antes de generar caja.
El epígrafe de IAE más común para infoproductos formativos es el 933.9 (otros servicios de enseñanza) o el 849.7 si además ofreces consultoría. Confírmalo con tu asesor fiscal: cinco minutos de conversación te evitan un susto en la próxima trimestral.
Facturación e IVA
La venta de cursos online a particulares dentro de España lleva 21% de IVA. ¿Vendes a alumnos de otros países de la UE? Entran las reglas de servicios electrónicos y, según volumen, te interesa el régimen OSS (One-Stop Shop) para declarar el IVA en destino sin volverte loco.
Cada venta genera factura. Las plataformas como Hotmart o Teachable emiten sus recibos, pero esos ingresos los declaras tú trimestralmente (modelo 303) y anualmente (modelo 390). La plataforma no es tu gestoría.
RGPD y protección de datos del alumno
Cuando recoges emails, datos de pago y progreso del alumno, estás tratando datos personales. La base para no llevarte un disgusto:
- Política de privacidad clara y accesible en tu web: qué datos coges, para qué y cuánto tiempo los guardas.
- Base legal definida: normalmente consentimiento explícito (casilla sin premarcar) o ejecución de contrato.
- Contrato de encargado de tratamiento con cada herramienta que toque datos de tus alumnos: plataforma del curso, email marketing, pasarela.
- Registro de actividades de tratamiento interno. Obligatorio incluso siendo autónomo, salvo que el tratamiento sea verdaderamente ocasional, que rara vez lo es.
Impuestos sobre la renta
Los ingresos de tu infoproducto tributan como rendimientos de actividades económicas en el IRPF. Si facturas a través de plataformas extranjeras como Teachable (empresa estadounidense), no te aplican retención, así que provisiona tú mismo el porcentaje correspondiente para no encontrarte el modelo 130 con un agujero que no esperabas.
Tu plan de acción para las próximas cuatro semanas
Para que esta guía no se quede en el cajón del “algún día”, aquí tienes un calendario realista, pensado para alguien que tiene un trabajo o una vida además del proyecto:
Semana 1: valida la idea. Investiga demanda, mira competencia, define el perfil del alumno ideal y cierra el temario en módulos.
Semana 2: graba el primer módulo entero. No vayas a por la perfección, ve a por la claridad. Un módulo grabado vale más que diez guiones impecables sin grabar. Esto lo aprendí a la mala con el mío.
Semana 3: monta la plataforma, sube el contenido, escribe la página de venta enfocada en la transformación del alumno (no en tu temario). Configura pagos y haz una compra de prueba real con tu propia tarjeta.
Semana 4: lanza a tu lista y a tus redes. Pon precio de lanzamiento con plazo de verdad para los primeros alumnos. Recoge su feedback, ajusta, y prepárate para el segundo lanzamiento ya con testimonios.
Si lo que quieres es una plataforma de formación que respire tu marca, integre pagos, certificados y automatizaciones sin depender de un marketplace que se queda con la mitad, hablemos con nuestro equipo en Tangram y diseñamos la solución técnica que de verdad te permita escalar tu negocio de cursos online.