Estrategias para proteger mi app de hackeos y vulnerabilidades
Si no blindas tu app, tarde o temprano te la van a hackear
La seguridad en aplicaciones no es un lujo ni algo opcional. Es una necesidad absoluta. Si tienes una app, ya sea móvil o web, debes asumir que hay alguien en algún rincón de internet intentando explotarla.
Desde keyloggers, troyanos y malware hasta inyecciones SQL o ataques de fuerza bruta, las amenazas están por todas partes.
Somos humanos y fallamos, el hacker no es fuerza bruta, hay muchos fallos humanos desde algún empleado que no sabe mucho sobre internet o un pasante entrando a paginas webs de dudosa procedencia para ver películas piratas.
Y ojo, porque no hace falta ser una empresa gigantesca para ser un objetivo. Cualquiera puede ser víctima de un hackeo, incluso por descuidos tontos, como me pasó a mí con un keylogger al descargar un archivo de una fuente dudosa. Me pudieron robar todo, y si hubiera sido una app con datos de clientes, el desastre habría sido enorme.
Así que vamos al grano. Te voy a contar las mejores estrategias para proteger tu app y evitar que te la revienten.
Principales amenazas que pueden destrozar tu app
Antes de ver cómo protegerte, tienes que saber contra qué luchas. Estas son las amenazas más comunes:
🔹 Keyloggers y malware: Se meten en el dispositivo del usuario y roban credenciales sin que se dé cuenta. Es lo que me pasó a mí.
🔹 Inyecciones SQL: Un clásico. Si tu app usa bases de datos y no filtras bien las entradas, pueden colarte código SQL para manipular o borrar datos.
🔹 Ataques de fuerza bruta: Intentan miles de combinaciones de contraseñas hasta dar con la correcta. Si usas contraseñas débiles, estás vendido.
🔹 Intercepción de datos (Man-in-the-Middle): Si la conexión no está bien cifrada, pueden robar datos en tránsito.
🔹 Falta de actualizaciones: Si tu app o sus dependencias están desactualizadas, los hackers explotarán esas vulnerabilidades conocidas.
Estos son solo algunos ejemplos. La lista completa es interminable, pero con buenas prácticas de seguridad puedes minimizar los riesgos.
Estrategias clave para blindar tu app contra hackeos
Ahora sí, vamos con lo importante. ¿Cómo puedes proteger tu app?
1. Usa autenticación fuerte y 2FA
Si tu app permite logins, olvídate de contraseñas simples. Implementa autenticación multifactor (2FA) con códigos temporales o biometría. Cuesta poco y evita muchos disgustos.
2. Cifra los datos como si tu vida dependiera de ello
Todo lo que almacenes debe estar cifrado: contraseñas, tokens, datos sensibles… No cometas el error de guardar contraseñas en texto plano. Usa bcrypt, Argon2 o PBKDF2.
Para datos en tránsito, usa HTTPS siempre. Y no cualquier certificado cutre, sino uno bueno con TLS 1.2 o superior.
3. Protege tu código fuente y tus API
Si tu código está expuesto, te lo van a desguazar. Usa ofuscación de código en apps móviles y restringe accesos a tus APIs. Si una API no necesita estar pública, no lo esté.
Además, implementa rate limiting y autenticación en las peticiones para evitar ataques automáticos.
4. Detecta y bloquea keyloggers y malware
No descargues archivos a lo loco, revisa siempre de dónde vienen. En empresas, usa soluciones como EDRs (Endpoint Detection & Response) para detectar amenazas en los dispositivos de tus empleados.
Si no tienes claro cómo protegerte contra este tipo de ataques, lo mejor es contar con expertos en seguridad. En Tangram Consulting podemos ayudarte a reforzar la seguridad de tu app con pruebas de penetración y análisis de vulnerabilidades.
Agenda una sesión de consultoría y podemos comenzar a trabajar con el caso.
5. Minimiza los permisos y el acceso a datos
Un usuario no debería tener acceso a más datos de los que necesita. Si tienes roles en tu app, establece permisos estrictos.
Lo mismo con los servidores: no des acceso de administrador a lo loco. Cuantos menos privilegios tenga un usuario o proceso, menos daño podrá hacer si algo se compromete.
6. Mantén todo actualizado y haz auditorías de seguridad
Esto es clave. Si tu app o sus librerías están desactualizadas, es cuestión de tiempo que alguien explote una vulnerabilidad.
Haz lo siguiente:
✅ Revisa y actualiza dependencias con regularidad. Usa herramientas como Dependabot o Snyk.
✅ Haz auditorías de seguridad periódicas. Un pentest puede revelar agujeros graves antes de que alguien los explote.
✅ Monitoriza el tráfico y detecta anomalías. Si notas algo raro en los accesos o registros, investígalo antes de que sea tarde.
Errores comunes que facilitan los hackeos
Aparte de lo que hemos visto, estos errores suelen costar caro:
❌ Usar contraseñas débiles o repetidas (en serio, no lo hagas).
❌ No revisar las descargas (como me pasó a mí con el keylogger).
❌ No probar la seguridad de la app antes de lanzarla.
❌ No hacer backups. Si te hackean y no tienes copias de seguridad, estás acabado.
Evita estos errores y estarás un paso adelante.
¿Qué hacer si detectas un hackeo en tu app?
Si sospechas que han comprometido tu app, actúa rápido:
1️⃣ Bloquea accesos sospechosos. Cierra sesiones, cambia credenciales y revisa logs.
2️⃣ Investiga qué pasó. ¿Cómo entraron? ¿Qué datos han tocado?
3️⃣ Aplica parches de seguridad de inmediato.
4️⃣ Notifica a los usuarios si su información ha sido expuesta.
5️⃣ Haz una auditoría completa y fortalece tu seguridad para que no vuelva a pasar.
Si el problema es grave, no dudes en buscar ayuda profesional. Un equipo experto en ciberseguridad puede ayudarte a mitigar el daño y prevenir futuros ataques.
Más vale prevenir que lamentar
No puedes dejar la seguridad de tu app al azar. Los ataques pasan todos los días, y si no te preparas, cuando te toque, te costará caro.
Sigue estas estrategias, mantente alerta y recuerda: la seguridad no es algo que configuras una vez y te olvidas, sino un proceso continuo.
Ahora dime, ¿tu app está realmente protegida? Si tienes dudas, quizás sea el momento de hacer una auditoría antes de que sea tarde.