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Ley de Startups en España: beneficios fiscales explicados sin rodeos

Cuando en diciembre de 2022 entró en vigor la Ley 28/2022 de Fomento del Ecosistema de Empresas Emergentes, muchos emprendedores se preguntaron lo mismo: ¿hay algo concreto aquí o es otra ley de buenas intenciones? La respuesta corta es que sí, hay sustancia. La ley de startups en España y sus beneficios fiscales introducen ventajas reales —tipos más bajos, deducciones ampliadas, tratamiento mejorado de las stock options— que hasta entonces no existían para las empresas innovadoras.

Esta guía va al grano: qué se puede aplicar, quién puede hacerlo y cuánto supone en euros.

Qué es la Ley de Startups y a quién se dirige

Antes de esta norma, una startup española pagaba exactamente los mismos impuestos que una ferretería con treinta años de historia. Eso era un problema estructural: las empresas emergentes tienen ciclos de vida, modelos de financiación y riesgos propios que no encajan en el molde fiscal estándar.

La Ley de Startups reconoce esa diferencia. Crea una categoría específica —la empresa emergente certificada— y le asocia un conjunto de incentivos pensados para los primeros años de vida, que son los más delicados.

Qué hay que cumplir para ser empresa emergente según ENISA

No basta con tener una idea innovadora. Para obtener la certificación como empresa emergente hay que reunir todos estos requisitos:

  • Antigüedad máxima de 5 años desde la constitución, o de 7 años para startups de biotecnología, energía, industria u otros sectores considerados estratégicos.
  • Sede social o establecimiento permanente en España.
  • Proyecto de emprendimiento innovador con modelo de negocio escalable (hay que demostrarlo documentalmente).
  • No cotizar en ningún mercado regulado.
  • No haber distribuido dividendos ni rendimientos durante el periodo de certificación.
  • Facturación anual inferior a 10 millones de euros.
  • No haber nacido de una fusión, escisión o transformación de empresas que no fueran ya emergentes.

La entidad que evalúa y certifica es ENISA (Empresa Nacional de Innovación). Si el proyecto supera el filtro, la certificación abre la puerta a todos los beneficios fiscales. Y ojo: no es un trámite que se hace una vez y se olvida. Hay que renovarla cada año mientras se mantengan las condiciones.

Los beneficios fiscales, uno por uno

El Impuesto de Sociedades baja del 25% al 15%

Este es el incentivo más directo y el que más impacto tiene en la caja. Las empresas emergentes certificadas tributan al 15% en el Impuesto de Sociedades —frente al tipo general del 25%— durante un máximo de cuatro ejercicios fiscales: el primero en que la base imponible sea positiva y los tres siguientes, siempre que la empresa conserve su condición.

Para que el número tenga sentido en la práctica: si tu startup genera una base imponible de 100.000 euros, la factura fiscal es de 15.000 euros en lugar de 25.000. Esos 10.000 euros de diferencia son dinero que puedes destinar a contratar, a desarrollo de producto o a abrir mercado. No es un beneficio menor.

Deducciones por inversión: hasta el 50% sobre 100.000 euros

Aquí la ley hace algo muy inteligente: no solo beneficia a la startup, sino también a quien invierte en ella. Los incentivos para inversores en empresas de nueva creación se han mejorado sustancialmente:

  • El tipo de deducción en IRPF sube del 30% al 50%.
  • La base máxima de deducción pasa de 60.000 a 100.000 euros anuales.
  • El plazo durante el cual la empresa puede considerarse "de nueva creación" a estos efectos se amplía de 3 a 5 años desde la constitución, y hasta 7 años para sectores estratégicos.

Traducción: un business angel que invierta 100.000 euros en tu startup certificada se puede deducir 50.000 euros en su renta. Ese argumento fiscal puede ser decisivo a la hora de conseguir financiación para tu startup, especialmente en fases iniciales donde el riesgo es mayor.

Stock options: la gran mejora para atraer talento

Si hay algo que el ecosistema emprendedor llevaba años reclamando, era un tratamiento fiscal razonable para las opciones sobre acciones. La ley lo ha abordado en tres frentes:

Exención ampliada. La exención en IRPF por entrega de acciones o participaciones a empleados pasa de 12.000 a 50.000 euros anuales en empresas emergentes certificadas.

Diferimiento del pago de impuestos. Ya no se tributa cuando se entregan las acciones, sino cuando estas sean líquidas: en el momento de la venta, en una salida a bolsa o —como límite— al cumplirse 10 años desde la entrega. Esto elimina el problema absurdo de tener que pagar impuestos por un valor en papel que no has podido cobrar todavía.

Reglas claras de valoración. La ley establece criterios específicos para valorar las participaciones de empresas emergentes, lo que antes era una fuente continua de inseguridad jurídica.

El efecto práctico es que las startups ahora pueden competir por talento con paquetes retributivos que incluyan participación en la empresa, algo que antes resultaba fiscalmente penalizador para el empleado.

Autónomos societarios: sin doble cotización los primeros tres años

Para quienes compaginan un trabajo por cuenta ajena con la actividad de su startup como autónomos societarios, la ley recoge medidas para evitar la doble cotización durante los tres primeros años. No es el incentivo más mediático, pero sí importa mucho a quienes están en esa situación de transición entre la seguridad de un empleo y el riesgo del proyecto propio.

Qué ganan los inversores y los gestores de fondos

Más allá de la deducción del 50% ya mencionada, la ley introduce dos ventajas adicionales para el lado inversor:

La exención parcial de plusvalías cuando las ganancias obtenidas al vender participaciones en una startup se reinvierten en otra empresa emergente certificada.

Y el tratamiento fiscal del carried interest: los gestores de fondos de capital riesgo pueden aplicar una reducción de la base imponible de hasta el 50% sobre sus rendimientos de este tipo, bajo determinadas condiciones. Es una medida pensada para hacer más atractiva la gestión de fondos de venture capital en España, que tiene consecuencias directas en la disponibilidad de financiación para las startups del ecosistema.

Dado que los costes de montar una startup en España exigen casi siempre financiación externa, este tipo de incentivos al capital inversor importa tanto como los que van directamente a la empresa.

El régimen para nómadas digitales y talento internacional

La ley también incluye medidas para atraer a España profesionales cualificados del exterior. El llamado visado para nómadas digitales va acompañado de un régimen fiscal especial:

  • Los trabajadores que se trasladen a España para trabajar en una startup pueden acogerse al régimen de impatriados durante hasta 5 años, tributando al tipo fijo del 24% sobre los primeros 600.000 euros de renta.
  • Se facilita la obtención de visados de residencia para profesionales que trabajen en remoto para empresas extranjeras, con opción de tributar bajo ese régimen especial.
  • El régimen puede extenderse al cónyuge y a los hijos menores de 25 años.

Para startups que necesiten contratar perfiles técnicos difíciles de encontrar en el mercado local, esto amplía el radio de captación de forma significativa.

Cómo se tramita la certificación ante ENISA

El proceso tiene cinco pasos y conviene no demorarlo, porque los beneficios fiscales solo se aplican desde que se obtiene la certificación:

  1. Verificar el cumplimiento de requisitos. Si todavía no has constituido la empresa, conviene hacer este análisis antes de formalizar nada. Nuestra guía sobre cómo constituir una sociedad limitada para tu startup puede ayudarte a estructurar bien la sociedad desde el principio.

  2. Reunir la documentación. Escritura de constitución, cuentas anuales, plan de negocio que acredite el carácter innovador del proyecto y cualquier material adicional que respalde la solicitud.

  3. Presentar la solicitud en la sede electrónica de ENISA. El organismo evalúa el carácter innovador y verifica los requisitos formales.

  4. Inscribir la certificación en el Registro Mercantil. Para que surta efectos frente a terceros.

  5. Comunicarlo a la Agencia Tributaria. Sin este paso, los beneficios fiscales no son aplicables aunque se cuente con la certificación.

Para una visión más completa de todo el proceso, incluyendo los trámites legales para crear una startup en España, te recomendamos consultar esa guía específica.

Más allá de los impuestos: otras ventajas de la ley

Aunque el foco de este artículo son los beneficios fiscales, la ley incluye otras medidas que conviene conocer:

  • Aranceles notariales y registrales reducidos para la constitución de SL con estatutos tipo; pueden llegar a ser gratuitos cuando el capital social no supera los 3.100 euros.
  • Sandbox regulatorio: posibilidad de testar productos y servicios en un entorno controlado con un marco normativo flexible.
  • Agilización de plazos administrativos para empresas emergentes certificadas.
  • Proceso de cierre simplificado: se reducen los tiempos y costes de disolución y liquidación, algo relevante para normalizar el fracaso empresarial como parte del ecosistema emprendedor.

Antes y después: lo que ha cambiado en números

Aspecto Antes de la ley Con la Ley de Startups
Tipo IS 25% (15% primeros 2 años con base positiva) 15% durante 4 años
Deducción inversión en IRPF 30% sobre máx. 60.000 EUR 50% sobre máx. 100.000 EUR
Stock options exentas 12.000 EUR/año 50.000 EUR/año
Tributación stock options En el momento de la entrega Diferida hasta liquidez o 10 años
Plazo empresa nueva creación 3 años 5 años (7 en sectores estratégicos)

Para sacarle todo el partido a la normativa

Algunos apuntes prácticos antes de cerrar:

Solicita la certificación cuanto antes. Los beneficios solo corren desde que tienes la condición de empresa emergente. Cada mes de retraso es tiempo sin aplicar el tipo reducido.

Diseña la política de stock options antes de la primera ronda. El plan tiene que estar bien estructurado desde el inicio para maximizar el beneficio fiscal de los empleados que entren.

Habla con tus inversores potenciales sobre las ventajas fiscales. Que un business angel pueda deducirse el 50% de su inversión puede inclinar la balanza en una negociación. No asumas que ya lo saben.

Mantén la documentación al día. La renovación anual de la certificación exige cuentas, memorias de innovación y demás documentación actualizadas. Un descuido aquí puede suponer perder los beneficios.

Y busca asesoramiento especializado. La normativa fiscal tiene matices, y una mala planificación en esta fase puede costar caro. No es el lugar para improvisar.

La ley de startups en España y sus beneficios fiscales ofrecen un paquete concreto y cuantificable: menos carga tributaria en los primeros años con base positiva, más atractivo para el inversor, mejor herramienta para retener talento con stock options. No lo aprovecha quien más lo necesita, sino quien mejor lo planifica.

Si quieres certificar tu empresa emergente o necesitas apoyo para diseñar tu estrategia fiscal, habla con nuestro equipo. En Tangram Consulting conocemos la normativa y te ayudamos a aplicarla de forma que tenga impacto real en tu proyecto.

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