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Seguro de ciberriesgo para empresas en España: coberturas, precios y guía de contratación

Imagina que un lunes por la mañana llegas a la oficina y nada arranca. Los ordenadores muestran un mensaje en inglés pidiendo bitcoins. El ERP no responde, la tienda online da error y un cliente acaba de llamar preguntando por qué le has enviado un email pidiéndole sus datos bancarios. Ese email no lo enviaste tú.

Esto le pasa a empresas españolas todos los días, y rara vez a las grandes que salen en las noticias. Le pasa a la pyme de 15 personas, al despacho, a la tienda con web. Aquí es donde entra el seguro de ciberriesgo para empresas España: no como un antivirus mágico, sino como el paracaídas financiero para cuando el ataque ya ha pasado por encima de tus defensas.

En esta guía te cuento, sin jerga de letra pequeña, qué cubre de verdad una de estas pólizas, cuánto vas a pagar según el tamaño de tu empresa, qué aseguradoras lo venden en España y cómo saber si tú necesitas una o puedes esperar.

¿Qué es un seguro de ciberriesgo?

Lo verás escrito de tres formas distintas (seguro de ciberriesgo, ciberseguro, seguro cyber) y todas significan lo mismo: una póliza que paga las pérdidas económicas cuando alguien te ataca por internet. Hablamos de ataques, fugas de datos, caídas del servicio y los líos legales que vienen detrás.

Conviene dejar clara una cosa desde el principio, porque genera mucha confusión: este seguro no es ciberseguridad. No te pone un firewall ni te hace copias de seguridad. Es la red que aparece debajo del trapecista cuando el firewall, el antivirus y el backup ya han fallado. Las dos cosas son distintas y las dos hacen falta.

¿Qué cubre un seguro de ciberriesgo?

Coberturas habituales

Responsabilidad civil por brecha de datos

Cuando te roban datos, los primeros en enfadarse son tus clientes, tus empleados y tus proveedores. Esta cobertura responde precisamente a sus reclamaciones cuando esos datos personales acaban donde no deben: paga las indemnizaciones, los costes legales y las sanciones regulatorias que te caigan por ello.

Gastos de respuesta a incidentes

Es la cobertura que más se usa en la práctica, porque atender un ataque cuesta dinero desde el minuto uno. Cubre lo siguiente:

  • Análisis forense para saber hasta dónde ha llegado el atacante.
  • Notificación a los afectados (que el RGPD te obliga a hacer en menos de 72 horas, no es opcional).
  • Servicios de monitorización de crédito para esos afectados.
  • Asesoramiento legal especializado.
  • Comunicación de crisis y relaciones públicas, porque la versión que se cuente la marcas tú o la marca el atacante.

Pérdida de beneficios por interrupción

Mientras tus sistemas están parados, el dinero que no entra sigue sin entrar. Esta cobertura compensa esos ingresos que dejas de facturar por culpa del ataque, y también te paga los gastos extraordinarios que tengas que asumir para volver a funcionar cuanto antes.

Extorsión cibernética (ransomware)

El clásico secuestro de datos. Cubre los costes asociados: la negociación con los atacantes, el pago del rescate cuando la póliza lo contempla (ojo, no todas lo hacen) y la recuperación de los datos. Léelo bien en tu póliza, porque "negociación" y "pago del rescate" no son lo mismo y no siempre van juntos.

Restauración de datos y sistemas

Recuperar lo que se perdió o quedó dañado, reinstalar el software y dejar los sistemas otra vez en marcha. Suena técnico, pero en una pyme es la diferencia entre volver a vender el jueves o el mes que viene.

Sanciones regulatorias

Si la brecha viene acompañada de un incumplimiento del RGPD, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) u otros organismos pueden ponerte una multa. Esta cobertura responde por ella.

Coberturas adicionales (según póliza)

Aquí cada aseguradora juega su propia partida, así que esto va a depender de lo que contrates. Entre lo que se puede añadir:

  • Fraude por ingeniería social, ese email perfecto que llega "del CEO" o de finanzas pidiendo una transferencia urgente.
  • Suplantación de identidad digital.
  • Daños a la reputación online.
  • Costes de defensa legal en procedimientos regulatorios.
  • Responsabilidad por contenido digital: difamación, infracción de copyright en tu web.
  • Cobertura de proveedores tecnológicos, por si el ataque te entra a través de tu proveedor cloud y no por tu propia puerta.

¿Cuánto cuesta un seguro de ciberriesgo en España?

La respuesta honesta es "depende", pero te doy números reales. El precio se mueve según el tamaño de la empresa, el sector, cuántos datos personales manejas y lo bien o mal protegida que estés.

Precios orientativos

Tipo de empresa Prima anual orientativa
Autónomo / Microempresa (1-5 empleados) 300 – 800 €
Pyme pequeña (5-20 empleados) 800 – 2.500 €
Pyme mediana (20-50 empleados) 2.500 – 6.000 €
Empresa mediana (50-200 empleados) 5.000 – 15.000 €

Factores que influyen en el precio

¿Por qué dos pymes del mismo tamaño pagan primas distintas? Por estas razones:

  • Sector: si trabajas en sanidad, finanzas o e-commerce, prepárate para pagar más. Manejas datos sensibles y en volumen, y la aseguradora lo sabe.
  • Facturación: cuanto más facturas, mayor es el límite de cobertura que necesitas y, por tanto, más alta la prima.
  • Volumen de datos personales: más registros gestionados, más riesgo, más prima. Es una regla bastante directa.
  • Medidas de seguridad existentes: y aquí está la buena noticia. Si tienes MFA, backup, formación del equipo y todo actualizado, pagas menos. La seguridad no solo te protege, te abarata el seguro.
  • Historial de incidentes: si ya te atacaron una vez, la prima sube. Funciona igual que el seguro del coche tras un parte.
  • Límite de cobertura: es el techo de lo que la aseguradora va a pagar. Para pymes, los límites típicos van de 100.000 € a 1.000.000 €.

Principales aseguradoras de ciberriesgo en España

Hay dos mundos aquí: las aseguradoras de toda la vida que han sacado su producto cyber, y las que están especializadas en esto y poco más.

Aseguradoras tradicionales con producto cyber

  • Mapfre: póliza Ciber On para pymes, con coberturas modulares.
  • AXA: seguro de Ciberriesgos para empresas, con servicio de respuesta a incidentes incluido.
  • Zurich: seguro Cyber para empresas medianas y grandes.
  • Allianz: Allianz Cyber Protect, con análisis de vulnerabilidades previo.
  • Caser: póliza de ciberriesgos adaptada a pymes.

Aseguradoras especializadas

Estas viven de los ciberriesgos, así que suelen afinar más en coberturas y servicios:

  • Hiscox: CyberClear, uno de los productos más completos del mercado español.
  • Beazley: especialista en ciberriesgos con cobertura internacional.
  • Chubb: cobertura enterprise con servicios preventivos incluidos.

Comparadores y brokers

Un consejo práctico si eres pyme: no vayas aseguradora por aseguradora pidiendo presupuestos. Apóyate en un broker especializado en ciberriesgos. Howden, Marsh o Willis Towers Watson tienen equipos dedicados a cyber que comparan ofertas de varias aseguradoras a la vez, y eso te ahorra tiempo y, normalmente, dinero.

¿Cuándo necesita tu empresa un seguro de ciberriesgo?

Vamos al grano, que es la pregunta por la que muchos habéis llegado hasta aquí.

Lo necesitas si:

  • Manejas datos personales de clientes: nombres, emails, datos de pago, historiales médicos.
  • Tu negocio depende de sistemas digitales para operar: web, e-commerce, CRM, ERP. Si se caen, paras.
  • Procesas pagos online, lo que te expone a fraude y a las obligaciones PCI-DSS.
  • Operas en sectores regulados: sanidad, finanzas, educación, administración pública.
  • Tienes empleados en remoto, porque cada portátil fuera de la oficina es una puerta más.
  • Tus contratos con clientes exigen seguro cyber. Cada vez se ve más en B2B: te lo piden para poder trabajar contigo.

Puede esperar si:

Seré sincero, son pocos casos:

  • Tu empresa no tiene presencia digital ni maneja datos personales que importen.
  • Facturas tan poco que el seguro se comería un porcentaje desproporcionado de tus números.

Fuera de esos dos supuestos, en 2026 casi cualquier empresa con actividad digital sale ganando con un seguro de ciberriesgo. No es alarmismo: es que el ataque ya no es un "por si acaso", es un "cuándo".

El proceso de contratación

Contratar uno de estos seguros no es rellenar un formulario de tres campos y pagar. Va por fases.

1. Evaluación de riesgos

La aseguradora quiere saber con quién se está jugando los cuartos, así que te pasa un cuestionario sobre:

  • Facturación y número de empleados.
  • Volumen de datos personales que gestionas.
  • Medidas de ciberseguridad implementadas: antivirus, firewall, MFA, backup, formación.
  • Historial de incidentes previos.
  • Dependencia de proveedores tecnológicos.

2. Propuesta de cobertura

Con esos datos te devuelven una propuesta concreta: qué coberturas entran, qué exclusiones hay, límites por siniestro, franquicia y prima anual.

3. Revisión de exclusiones

Esta es la parte que casi nadie lee y casi todos deberían. Las exclusiones son la letra pequeña que decide si cobras o no cuando llega el momento. Las más habituales:

  • Ataques que ya conocías antes de contratar.
  • Falta de medidas de seguridad mínimas. Traducido: si no tienes ni antivirus ni backup, la aseguradora puede mandarte a paseo cuando reclames.
  • Actos intencionados de empleados con acceso privilegiado.
  • Guerras y terrorismo de estado.

4. Contratación y activación

Una vez aceptas la propuesta, la póliza suele estar activa en 24-48 horas. A partir de ahí, ya tienes red.

Ciberseguro + medidas técnicas: el enfoque correcto

Insisto en esto porque es el error más común que veo: contratar el seguro y bajar la guardia. El seguro de ciberriesgo no sustituye a la ciberseguridad, la acompaña. El esquema que funciona tiene tres patas:

  1. Medidas preventivas: antivirus, firewall, actualizaciones, MFA, backup y formación del equipo. Es lo que evita la mayoría de ataques.
  2. Plan de respuesta a incidentes: tener escrito y ensayado qué hace cada uno cuando suena la alarma.
  3. Seguro de ciberriesgo: el dinero que aparece cuando las dos primeras no han bastado.

Y hay un círculo virtuoso aquí: las aseguradoras premian a las empresas que se protegen bien. Más seguridad significa mejores coberturas a menor precio. Invertir en prevención te sale gratis dos veces.

Cómo Tangram Consulting puede ayudarte

En Tangram Consulting trabajamos la ciberseguridad de las pymes de punta a punta: auditamos tu situación, implementamos las medidas preventivas que te faltan y te acompañamos a la hora de contratar el seguro de ciberriesgo adecuado para tu perfil. Si quieres dejar de cruzar los dedos y proteger tu empresa de verdad, escríbenos a través de https://tangramconsulting.es/contacto y lo vemos juntos.

Lo que cuesta no tenerlo

Hagamos la cuenta sin dramatismos. Un autónomo paga desde 300 €/año y una pyme desde 800 €/año por un seguro de ciberriesgo. Ahora pon en la otra balanza una semana sin facturar, una multa de la AEPD, el coste del forense y a tus clientes preguntándote qué ha pasado con sus datos. La comparación se hace sola.

El seguro no es la solución, es la mitad de la solución: la otra mitad son medidas técnicas sólidas y una póliza con coberturas que encajen de verdad con tu riesgo, no con el de la empresa de al lado. Elige con esa cabeza y dormirás mucho mejor.

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