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Cómo implementar pagos aplazados en una tienda online

Comercio electrónico

Mujer junto a un móvil con compras, calendario de pagos aplazados y garantías legales.

Ofrecer pago aplazado en tu tienda online significa que un proveedor externo adelanta el dinero del pedido, tú cobras completo en pocos días y el cliente paga en varios plazos, a cambio de una comisión bastante más alta que la de una tarjeta. Es un método de pago que puede subir el ticket medio en productos de precio elevado, pero desde el 20 de noviembre de 2026 pasa a estar regulado como crédito al consumo en la Unión Europea, y eso cambia lo que puedes prometer en tu web y cómo tiene que funcionar el proceso.

Aquí tienes qué modelos existen, qué te va a exigir la nueva normativa, cuánto cuesta en comparación con cobrar con tarjeta y cómo se integra sin que el checkout se convierta en un laberinto.

Qué es el pago aplazado y en qué se diferencia de financiar

Bajo el término comercial de pago aplazado, o el anglicismo buy now, pay later, caben cosas distintas que conviene separar porque ni cuestan lo mismo ni te exponen igual.

Pago fraccionado sin intereses para el cliente

El pedido se divide en tres o cuatro cuotas, normalmente a cobrar cada dos o cuatro semanas. El cliente no paga intereses y tú recibes el importe menos la comisión. Es el formato típico de ticket medio o bajo y el que más ha crecido en comercio electrónico.

Financiación a plazos con intereses

Un contrato de crédito a seis, doce o veinticuatro meses con intereses para el comprador. Encaja en compras de importe alto como mobiliario, electrodomésticos o formación. A veces el comercio subvenciona el interés para anunciar cuotas sin coste, y entonces la comisión que paga es mayor.

Pago a 14 o 30 días

El cliente recibe el pedido y paga después, de una vez. Reduce la fricción en compras donde la gente quiere probar antes de pagar, como moda, y suele usarse junto a políticas de devolución amplias.

En los tres casos hay un punto clave que mucha gente confunde: el riesgo de impago no lo asumes tú, lo asume el proveedor, siempre que la operación se haya aprobado por su sistema y tú hayas cumplido el procedimiento. Ese traslado de riesgo es justamente lo que estás pagando con la comisión.

Lo que cambia el 20 de noviembre de 2026

Hasta ahora, buena parte de estos productos se movía en un hueco de la regulación. La directiva de crédito al consumo de 2008 dejaba fuera de su ámbito, en la práctica, los créditos por debajo de 200 euros, los que no devengaban intereses y los aplazamientos de pago a corto plazo. Es decir, justo el perfil del pago en tres o cuatro cuotas sin intereses.

La Directiva (UE) 2023/2225, sobre contratos de crédito al consumo, elimina esas exclusiones: los acuerdos en los que el reembolso se aplaza quedan dentro del ámbito con independencia del importe, del tipo de interés o del plazo. Los Estados miembros tenían de plazo hasta el 20 de noviembre de 2025 para trasladarla a su derecho nacional, y la norma resultante se aplica a partir del 20 de noviembre de 2026. Conviene confirmar con tu asesor en qué estado está la norma española en el momento en que lo leas, porque el detalle final lo marca la transposición.

Qué implica en tu web

Las consecuencias prácticas para una tienda son tres:

  • Evaluación de solvencia obligatoria. El proveedor tiene que valorar y documentar la capacidad de pago antes de conceder el aplazamiento. Traducido a tu checkout: habrá más operaciones denegadas y necesitas que tu tienda gestione bien ese rechazo, ofreciendo otra forma de pago en lugar de dejar al cliente en una pantalla de error.
  • Información precontractual reforzada. El comprador debe recibir, antes de contratar, la información normalizada del crédito. Esa información la da el proveedor, pero se muestra dentro de tu flujo de compra, así que tiene que caber en tu diseño sin romperlo.
  • Cuidado con cómo lo anuncias. Si en la ficha de producto escribes mensajes del tipo «sin coste» o «sin comprobaciones», estás describiendo un crédito y la publicidad de crédito al consumo tiene sus propias reglas. Usa los textos y los módulos que te facilite el proveedor en lugar de redactarlos por tu cuenta.

Qué modelo te conviene según lo que vendes

ModeloEncaja cuandoLo que debes vigilar
Fraccionado en 3 o 4 cuotasTicket medio, compra por impulso, productos de 50 a 600 eurosComisión alta sobre cada pedido; puede atraer compras más impulsivas y con más devoluciones
Financiación a 6-24 mesesTicket alto, decisión pensada, mobiliario, equipamiento o formaciónProceso más largo con más abandono; si subvencionas el interés, el coste sube
Pago a 14 o 30 díasModa, calzado y categorías donde se compran varias tallas para devolverGestión de devoluciones parciales; conciliación más enredada
Pago con tarjeta a plazos del propio bancoQuieres dar la opción sin integrar a un terceroDepende del banco del cliente; no lo controlas ni lo puedes anunciar en la ficha

Una regla sencilla: si tu ticket medio está por debajo de lo que a un cliente le cuesta decidir, el pago aplazado te aporta poco y te cuesta comisión. Donde sí mueve la aguja es cuando el precio es la objeción principal.

Cuánto cuesta en comparación con cobrar con tarjeta

La comisión del pago aplazado es sensiblemente más alta que la de una tarjeta, y conviene tener la referencia delante. En nuestra comparativa de pasarelas de pago para comercio electrónico en España publicamos los rangos habituales del cobro con tarjeta: en torno al 0,4 % y el 1,5 % por transacción en el TPV virtual bancario según banco y volumen, y alrededor del 1,5 % más 0,25 euros por operación con tarjeta europea en una pasarela internacional.

El pago aplazado se sitúa claramente por encima de esas cifras, porque incluye el adelanto del dinero y la cobertura del impago. Como cada proveedor publica sus propias tarifas y las negocia por volumen, no te fíes de porcentajes que leas en un blog: pide por escrito la tarifa aplicable a tu categoría y tu facturación, y pregunta expresamente por estos cuatro puntos.

  1. Comisión por operación, con su parte porcentual y su parte fija, y si cambia según el número de cuotas.
  2. Plazo de liquidación: cuántos días tardas en tener el dinero y si hay retención de garantía.
  3. Qué pasa con las devoluciones: si se te devuelve la comisión en una devolución total y qué ocurre en una parcial.
  4. Cuota fija o mínimos mensuales, que en volúmenes bajos pueden pesar más que el porcentaje.

Con esos cuatro datos puedes calcular si el aumento esperado de ticket medio compensa. Si no sabes cuánto subiría, actívalo en una categoría concreta durante unas semanas y compáralo con el mismo periodo del año anterior antes de extenderlo a toda la tienda.

Cómo se integra sin romper el checkout

Técnicamente, un proveedor de pago aplazado se comporta como una pasarela más, pero con tres particularidades que dan más trabajo de lo que parece.

  • El cliente sale y vuelve. El flujo pasa por una pantalla del proveedor donde se identifica y acepta las condiciones, y regresa a tu tienda. Tu web tiene que aguantar que el cliente cierre la pestaña a mitad y que el pedido quede en un estado intermedio sin duplicarse.
  • El estado del pedido lo decide un aviso posterior. La confirmación llega por una notificación del proveedor a tu servidor, no por el regreso del usuario. Si no tratas bien ese aviso, acabas con pedidos pagados que figuran como pendientes, o al contrario.
  • Las devoluciones son el punto débil. Devolver un artículo de un pedido de cuatro obliga a comunicar al proveedor la devolución parcial para que recalcule las cuotas del cliente. Si eso no está automatizado, lo acaba haciendo una persona a mano y es donde aparecen las reclamaciones.

Añade dos cosas más antes de dar por cerrada la integración: el mensaje en la ficha de producto con el importe de la cuota, que es lo que de verdad influye en la decisión, y la conciliación contable, porque el abono que recibes viene neto de comisiones y agrupado, y tiene que cuadrar con tus pedidos uno a uno. Si tu tienda está hecha a medida o sobre Drupal Commerce, todo esto se resuelve en la capa de pagos del propio catálogo; es parte de lo que revisamos cuando trabajamos el desarrollo de una tienda online.

En resumen y por dónde empezar

El pago aplazado es una palanca de conversión real cuando el precio frena la compra, y una comisión innecesaria cuando no. Con la Directiva (UE) 2023/2225 aplicándose desde el 20 de noviembre de 2026, deja de ser un simple método de pago y pasa a ser crédito al consumo: más solvencias denegadas, más información obligatoria en el flujo de compra y menos margen para anunciarlo con mensajes propios.

Antes de activar nada, haz dos números: tu ticket medio y tu tasa de abandono en el paso de pago. Si el ticket es alto y el abandono se concentra ahí, pide tarifas a dos proveedores y pruébalo en una categoría. Si no es tu caso, es probable que mejoren más tus ventas un checkout más corto y unos gastos de envío claros. Si quieres que miremos tu tienda y te digamos cuál de las dos cosas te conviene, escríbenos y lo valoramos contigo.

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