Qué preguntas hacerle a una empresa de desarrollo web antes de contratarla
Qué preguntas hacerle a una empresa de desarrollo web antes de contratarla
Una reunión comercial bien llevada puede sonar estupenda y acabar en un proyecto que se retrasa seis meses, se dispara de presupuesto y te deja atado a un proveedor del que no puedes salir. El problema casi nunca es la mala fe: es que el cliente no preguntó lo que tenía que preguntar y dio por sentado cosas que no estaban acordadas.
Esto no es otra guía sobre cómo elegir agencia. Es la lista de preguntas concretas que deberías llevar impresa a esa primera reunión, ordenadas por bloque. Y lo más útil: para cada pregunta te decimos qué respuesta es buena señal y qué respuesta debería hacerte levantar una ceja. Lo escribimos desde el otro lado de la mesa, porque un cliente que pregunta bien es un cliente con el que da gusto trabajar: sabe lo que quiere, entiende lo que firma y no hay sorpresas a mitad de camino.
Usa esto como guion, no como interrogatorio. La forma en que te respondan importa tanto como la respuesta: si una pregunta razonable incomoda a quien tienes enfrente, ya tienes información.
Bloque 1: alcance y objetivos del proyecto
Antes de hablar de tecnología o de precio, comprueba que entienden a qué te dedicas y qué problema vienes a resolver. Una agencia que salta directa a "te montamos un WordPress" sin preguntarte por tu negocio está vendiendo un producto, no resolviendo el tuyo.
¿Qué objetivo de negocio debería cumplir esta web? Buena señal: te devuelven preguntas. Quieren saber si buscas generar leads, vender online, posicionar en Google o dar soporte a clientes actuales, y adaptan la propuesta a eso. Señal de alarma: hablan solo de diseño y de "una web moderna" sin conectar nada con resultados medibles.
¿Qué entra y qué no entra en este presupuesto? Buena señal: te entregan un alcance escrito, con un listado de funcionalidades y una frase explícita de qué queda fuera. Señal de alarma: "todo lo que necesites" o un alcance vago. Lo que no está por escrito se convierte en un extra facturable más adelante.
¿Cómo se gestionan los cambios que pida sobre la marcha? Buena señal: tienen un procedimiento claro para los cambios de alcance, con estimación de impacto en tiempo y coste antes de ejecutarlos. Señal de alarma: "ya lo vamos viendo". Esa frase es el origen de la mitad de los conflictos en proyectos web.
Bloque 2: tecnología, CMS y por qué
Aquí es donde más humo se vende. No necesitas entender de código, pero sí entender el porqué de cada decisión técnica.
¿Qué tecnología o CMS propones y por qué ese y no otro? Buena señal: justifican la elección en función de tus necesidades: volumen de contenido, integraciones, equipo que lo va a mantener, presupuesto. Si recomiendan WordPress, Drupal, un desarrollo a medida o un headless, te explican el motivo. Señal de alarma: usan siempre lo mismo "porque es lo que dominamos" sin valorar si encaja contigo. Una herramienta única para todos los clientes no existe.
¿Voy a poder editar el contenido yo mismo sin depender de vosotros? Buena señal: sí, con un gestor de contenidos y formación incluida para tu equipo. Señal de alarma: para cambiar un texto o subir una entrada de blog tienes que pasar por ellos (y pagar). Eso es dependencia diseñada a propósito.
¿La solución es estándar o me vais a meter en algo propietario vuestro? Buena señal: construyen sobre tecnología abierta y reconocida, de forma que cualquier otra agencia pueda continuar el trabajo. Señal de alarma: un framework o CMS propio "exclusivo" de esa empresa. Suena a ventaja y es una jaula: si te quieres ir, empiezas de cero.
Una pista rápida sobre la respuesta técnica
Cuando preguntes el porqué de una tecnología, fíjate en si la respuesta menciona tu caso o solo el catálogo de ellos. "Te recomiendo Drupal porque vas a gestionar varios idiomas y mucho contenido estructurado, y eso lo hace especialmente bien" es una respuesta pensada para ti. "Hacemos todo en X, es lo mejor que hay" es una respuesta pensada para ellos.
Bloque 3: proceso de trabajo y metodología
El cómo trabajan predice cómo será tu experiencia durante los próximos meses. Un buen producto con un proceso opaco es una pesadilla de gestionar.
¿Cómo es el proceso desde que firmamos hasta que la web está online? Buena señal: te describen fases claras (descubrimiento, diseño, desarrollo, pruebas, lanzamiento) con entregables y validaciones intermedias. Señal de alarma: "nos ponemos a desarrollar y en X semanas lo tienes". Sin hitos de validación, te llevas la sorpresa al final, cuando ya es caro corregir.
¿Cada cuánto voy a ver avances y por qué canal nos comunicamos? Buena señal: tienen una cadencia definida (reuniones periódicas, un entorno de pruebas donde ves la web crecer, una persona de contacto). Señal de alarma: silencio durante semanas y un "tranquilo, vamos avanzando". La falta de visibilidad es donde se cuecen los retrasos.
¿Quién es mi interlocutor y qué pasa si no está? Buena señal: tienes un responsable de proyecto identificado y un plan B si esa persona se va de vacaciones o de la empresa. Señal de alarma: el único punto de contacto es el comercial que te vendió el proyecto y desaparece en cuanto firmas.
Bloque 4: el equipo que ejecuta
Muchas veces quien te vende no es quien programa. Conviene saberlo antes, no después.
¿Quién va a hacer el trabajo realmente: plantilla propia, freelances o subcontrata? Buena señal: transparencia total. Da igual el modelo si te lo cuentan y se hacen responsables del resultado. Señal de alarma: respuestas evasivas. Si subcontratan fuera y no lo dicen, tu proyecto pasa por manos que no controlas y la comunicación se alarga.
¿Podéis enseñarme proyectos parecidos al mío y darme alguna referencia? Buena señal: un portfolio con casos reales y, si lo pides, algún cliente con el que hablar. Señal de alarma: solo plantillas genéricas o "no podemos enseñar nada por confidencialidad" para absolutamente todo. Algo podrán mostrar.
¿Quién mantiene la web cuando el proyecto acabe? ¿La misma gente? Buena señal: el conocimiento queda documentado y hay continuidad de equipo. Señal de alarma: el desarrollo lo hace un freelance puntual que desaparece al entregar, y luego nadie sabe cómo está montado por dentro.
Bloque 5: propiedad del código y accesos
Este bloque es el que más clientes olvidan y el que más caro sale olvidar. Tienes que terminar el proyecto siendo dueño de lo que has pagado.
Cuando acabe el proyecto, ¿de quién es el código y el diseño? Buena señal: la propiedad intelectual y los derechos de explotación se te ceden por contrato al completar el pago. Señal de alarma: la agencia se queda la titularidad y solo te "licencia" el uso. Pagas por algo que no es tuyo y no puedes llevártelo a otro proveedor.
¿Tendré todos los accesos: dominio, hosting, repositorio de código y panel de administración? Buena señal: el dominio se registra a tu nombre desde el principio y recibes todas las credenciales. Señal de alarma: registran el dominio a nombre de ellos o se reservan el acceso al servidor "para gestionarlo mejor". El control de tu dominio no se negocia: es tuyo.
¿Qué pasa con mis datos y los de mis usuarios si dejamos de trabajar juntos? Buena señal: existe un procedimiento de salida y un contrato de encargado de tratamiento conforme al RGPD y la LOPDGDD que regula qué hacen con los datos. Señal de alarma: no han pensado en ello o no saben qué es un contrato de encargo de tratamiento. Si manejan datos de tus clientes, esto es obligatorio, no opcional.
Bloque 6: SEO, rendimiento y accesibilidad
Una web bonita que tarda en cargar, no posiciona y excluye a parte de tus usuarios es un escaparate cerrado con una persiana muy elegante.
¿La web va a estar optimizada para buscadores desde el principio? Buena señal: el SEO técnico (estructura, etiquetas, velocidad, datos estructurados, URLs limpias) viene de serie, y te explican qué incluyen y qué sería un trabajo de posicionamiento aparte. Señal de alarma: "el SEO lo vemos luego" o lo presentan como un extra caro para algo que debería ser parte de hacer las cosas bien.
¿Qué nivel de rendimiento y velocidad me garantizáis? Buena señal: hablan de métricas concretas, de optimización de imágenes, de caché y de medir la velocidad real en móvil. Señal de alarma: no tienen forma de medir lo que entregan. Lo que no se mide, no se puede mejorar ni reclamar.
¿La web cumplirá criterios de accesibilidad? Buena señal: conocen las pautas WCAG y, si tu organización tiene obligación legal de cumplir accesibilidad, saben de qué les hablas. Señal de alarma: cara de sorpresa. La accesibilidad no solo es buena práctica; para administraciones públicas y determinadas empresas es una exigencia legal en España.
Bloque 7: soporte, mantenimiento y SLA
El lanzamiento no es el final. Una web es software vivo: necesita actualizaciones de seguridad, copias y alguien que conteste cuando algo se rompe un viernes por la tarde.
¿Qué incluye exactamente el mantenimiento y cuánto cuesta? Buena señal: un contrato de mantenimiento detallado con actualizaciones, copias de seguridad, parches de seguridad y un número de horas de soporte, con su precio claro. Señal de alarma: "el mantenimiento ya lo hablaremos" o una cuota mensual sin especificar qué cubre.
Si la web se cae, ¿en cuánto tiempo respondéis? Buena señal: un acuerdo de nivel de servicio (SLA) con tiempos de respuesta comprometidos por escrito. Señal de alarma: depende de si tienen hueco. Para un negocio que vende online, cada hora caído cuesta dinero.
¿Quién hace las copias de seguridad y cada cuánto? Buena señal: copias automáticas, con una frecuencia definida y, sobre todo, probadas para comprobar que se pueden restaurar. Señal de alarma: dan por hecho que el hosting ya las hace. Una copia que nadie ha probado a restaurar no es una copia, es una esperanza.
Tabla resumen: el bloque de soporte de un vistazo
| Pregunta | Buena señal | Señal de alarma |
|---|---|---|
| ¿Qué cubre el mantenimiento? | Contrato detallado con horas, actualizaciones y backups | "Ya lo hablaremos" o cuota sin desglosar |
| ¿Tiempo de respuesta ante caídas? | SLA con tiempos por escrito | "Cuando podamos" |
| ¿Copias de seguridad? | Automáticas, frecuentes y probadas | Se asume que lo hace el hosting |
| ¿Actualizaciones de seguridad? | Incluidas y planificadas | No se mencionan |
Bloque 8: presupuesto, plazos y contrato
Por fin el dinero. Si has hecho bien los bloques anteriores, esta conversación es mucho más fácil, porque ya sabes qué estás comprando.
¿El presupuesto es cerrado o por horas? ¿Lleva IVA incluido? Buena señal: te explican el modelo y los precios figuran sin IVA pero con la advertencia clara de que hay que sumar el 21%. Señal de alarma: una cifra a secas sin indicar si es con o sin IVA. Un 21% de diferencia no es un detalle.
¿Qué pasa si nos pasamos del plazo o del presupuesto? Buena señal: el contrato contempla qué ocurre ante desviaciones y hay calendario de pagos ligado a hitos. Señal de alarma: piden un porcentaje muy alto por adelantado sin entregables claros asociados a cada pago.
¿Me lo vais a poner todo por escrito en un contrato? Buena señal: por supuesto, con alcance, plazos, propiedad, garantía y condiciones de soporte. Señal de alarma: reticencia a firmar o un contrato de media página. Lo barato de no tener contrato se paga carísimo cuando algo va mal.
Una nota sobre el precio más bajo
En desarrollo web, el presupuesto más barato suele ser el más caro a la larga. Una web corporativa sencilla bien hecha en España rara vez baja de cierta inversión razonable, y un proyecto a medida con integraciones se mueve en cifras notablemente mayores. Si una oferta está muy por debajo del resto, pregunta qué han recortado: ¿alcance, calidad, propiedad del código, soporte? Algo falta, y normalmente lo descubres cuando ya has pagado.
Cómo interpretar el conjunto de respuestas
No esperes que ninguna agencia conteste todo de forma perfecta; nadie lo hace. Lo que buscas es coherencia y honestidad. Una buena señal transversal: la agencia que te dice "esto que pides no te conviene" o "esto te lo puede hacer alguien más barato que nosotros" está pensando en tu proyecto, no solo en facturar.
Y fíjate en una cosa por encima de todas: cómo reaccionan a que preguntes. Quien tiene un proceso sólido, un equipo real detrás y nada que ocultar agradece estas preguntas, porque significan que entiendes el valor de lo que haces juntos. Quien se incomoda, esquiva o te trata de "técnico" para no concretar te está dando la respuesta más clara de todas.
Si quieres contrastar tu proyecto con alguien que va a responderte a todo esto sin rodeos y por escrito, cuéntanos qué tienes en mente y te lo planteamos con transparencia desde la primera conversación.
Lleva este checklist a tus reuniones, compara respuestas entre varias empresas y guarda por escrito lo que te prometan. La diferencia entre un proyecto que sale bien y uno que se convierte en un problema no está en la suerte: está en las preguntas que hiciste antes de firmar.