Debido al auge del sector tecnológico durante estos últimos años, muchos desarrolladores se preguntan hasta qué punto es posible proteger una aplicación móvil para evitar que nadie robe la idea.
Cuando desarrollamos una aplicación, estamos creando un producto con sus propias características y funcionalidades.
Es normal que nuestra intención sea la de evitar futuros plagios, pues alguien podría crear una app idéntica a la nuestra para más tarde venderla y obtener beneficios.
¿Por Qué Hay que Proteger una Aplicación Móvil?
La necesidad de proteger una aplicación móvil se fundamenta en la complejidad y la inversión de tiempo que implica su desarrollo.
Este proceso, a menudo prolongado y costoso, destaca la importancia de salvaguardar la propiedad intelectual y los esfuerzos invertidos en la creación de la aplicación.
La protección de una aplicación móvil se puede abordar a través de diversos enfoques, siendo uno de los métodos más reconocidos el patentamiento.
En este post, exploraremos en detalle cómo llevar a cabo el proceso de patentar una aplicación, destacando sus beneficios y consideraciones asociadas.
Además del patentamiento, existen alternativas que también ofrecen formas efectivas de proteger una aplicación móvil.
Analizaremos estas opciones para brindar una comprensión integral de las estrategias disponibles, permitiendo a los desarrolladores tomar decisiones informadas sobre la mejor manera de salvaguardar su innovación en el competitivo mundo de las aplicaciones móviles.
¿Se Puede Patentar una Aplicación Móvil?
Al igual que el resto de programas informáticos o software, una aplicación no es susceptible de patente.
Así lo considera la Ley 24/2015, de 24 de julio, de Patentes (art. 4.4): "No se considerarán invenciones en el sentido de los apartados anteriores, en particular: c) Los planes, reglas y métodos para el ejercicio de actividades intelectuales, para juegos o para actividades económico-comerciales, así como los programas de ordenadores".
Es decir, los programas informáticos no se pueden patentar, y en este caso las aplicaciones móviles están incluidas dentro de este apartado.
Lo mismo se indica en el Convenio de Patente Europea, que junto con la Ley de Patentes completaría la normativa española en esta materia.
Excepciones Que se Aplican en las Patentes de Apps
Como ya hemos visto, proteger una app desde el punto de vista de una patente es prácticamente imposible a nivel legal.
Sin embargo, existen ciertas excepciones que sí que nos permitirían hacerlo.
Para que una aplicación o software sea patentable, tiene que reunir ciertos requisitos de patentabilidad y además debe de tener un carácter técnico o aportar una solución novedosa.
¿Qué son los Requisitos de Patentabilidad?
Según nos indica la Oficina Española de Patentes y Marcas, una invención solo es patentable si es:
- Novedosa y sin previa divulgación.
- Se distingue por una actividad inventiva no obvia a un experto en la correspondiente tecnología.
- Susceptible de aplicación industrial, esto es, que sea físicamente posible fabricar la invención.
¿Mi Aplicación Aporta una Solución Novedosa?
Para que tu aplicación se novedosa, el software que incorpora tiene que ser único y nuevo (a nivel mundial), y además estar validado por un experto en la materia que así lo confirme.
Su tecnología no puede existir en ninguna otra parte y además, tiene que cumplir otros requisitos como el de interactuar de manera autónoma con su entorno.
Difícil, ¿verdad?
Por otra parte, patentar una aplicación es un proceso que se suele alargar varios meses.
Además, el trámite puede salirte por unos 2.000 euros como mínimo. Sin duda, supone una inversión demasiado elevada.
Cómo Saber si un Invento ya Está Patentado o Registrado
La mejor herramienta para descubrir si tu idea ya ha sido patentada es, sin duda, internet.
Existen diversos portales especializados en buscar patentes que, además, son gratuitos:
- Patentscope: Esta base de datos nos proporcionará acceso a las solicitudes internacionales de patentes efectuadas en el marco del PCT (Tratado de Cooperación de Patentes).
- Oficina Española de Patentes y Marcas (OPEM): integra un localizado llamado Invenes que también nos permite buscar patentes, modelos de utilidad y diseños iberoamericanos.
- Espacenet: es un servicio gratuito de búsqueda avanzada a nivel mundial sobre patentes que proporciona gratuitamente la EPO (Oficina Europea de Patentes).
Alternativas a la Patente: Otras Opciones Para Proteger tu Aplicación
Como hemos visto, patentar una aplicación es técnicamente inviable en la mayoría de los casos, a no ser que tu idea sea extremadamente novedosa e incorpore una tecnología jamás vista, cuyo caso podría darse.
Sin embargo, ¿significa esto que no podemos proteger nuestra app de cara a futuros plagios? Para nada.
Existen muchas alternativas a la patente que brindarán la protección necesaria a tu idea:
Derechos de Autor de la Aplicación
Según refleja el artículo 1 de la Ley de Propiedad Intelectual: "La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación".
No obstante, podemos reforzar más la protección legal de nuestra aplicación estableciendo nosotros mismos unos derechos de autor.
Para ello, tendrás que acudir al Registro de la Propiedad Intelectual (en cada Comunidad Autónoma hay un Registro Territorial) y rellenar un formulario específico para los programas de ordenador.
De esta manera, dejarás una constancia oficial de que la autoría de tu aplicación es solamente tuya.
Registrar una Marca Comercial
Registrar la marca bajo la cual desarrollas tu proyecto es otra de las opciones interesantes.
El software o las ideas no se pueden registrar oficialmente, pero sí la marca comercial.
Acuérdate de que ésta debe incorporar un logotipo y un nombre que la identifique.
Otra Formas de Proteger una App
- Registrarla en internet a través de Safe Creative o Creative Commons en función de la licencia que queramos darle.
- Depositarla ante notario para dejar constancia de que nosotros somos los autores de la aplicación.
En resumen, proteger una aplicación es un aspecto importante para evitar problemas futuros, sin embargo, no es una cuestión que deba atormentarnos.
Ya hemos visto que patentar una app es muy difícil a nivel legal, esto sin tener en cuenta el desembolso económico que tendrás que realizar.
¿Merece realmente la pena patentar una aplicación o podemos optar por otras alternativas? ¡Comparte con nosotros tu opinión!
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