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Cómo preparar tu tienda online para el Black Friday

Preparar una tienda online para el Black Friday es sobre todo un trabajo de las seis semanas anteriores, no del día en sí. Lo que decide si vendes o te hundes es si tu web aguanta el pico de visitas, si tu stock está sincronizado y si tus precios cumplen la ley. Los descuentos son la parte fácil; lo que revienta las campañas es una web caída a las nueve de la mañana, un producto vendido tres veces que solo tenías una, o una inspección de consumo por anunciar rebajas mal.

El Black Friday de 2026 cae el viernes 27 de noviembre, y el Cyber Monday el lunes 30. Si estás leyendo esto en otoño, todavía llegas a tiempo de hacerlo bien. Este es el plan.

El calendario: qué hacer y cuándo

Trabajar hacia atrás desde la fecha evita el clásico sprint de la última semana, que es justo cuando no debes tocar nada.

CuándoQué toca
6 semanas antesDefinir la oferta, revisar márgenes, cerrar acuerdos con proveedores y transportistas
4 semanas antesPrueba de carga de la web, auditoría de velocidad, revisión de stock y precios de referencia
3 semanas antesPreparar contenidos, fichas, banners y correos; probar el checkout de punta a punta
2 semanas antesCalentar la lista de correo, preparar la atención al cliente y las respuestas tipo
1 semana antesCongelar cambios en la web. Solo contenido, nada de código ni de módulos nuevos
Los días de campañaVigilar en tiempo real: caídas, stock, errores de pago, cola de pedidos

La línea más importante de esa tabla es la de congelar cambios. Instalar un módulo nuevo el miércoles anterior es la forma más habitual de romper una campaña que ya estaba lista.

Que la web aguante: prueba de carga, no fe ciega

Tu tienda va a recibir en unas horas el tráfico de varias semanas normales. No sirve suponer que aguantará porque el año pasado aguantó: probablemente has añadido productos, imágenes y módulos desde entonces.

Haz una prueba de carga real contra un entorno de pruebas que reproduzca el de producción, simulando el recorrido completo: portada, listado, ficha, carrito y pago. Mide en qué número de usuarios simultáneos empieza a degradarse y decide con ese dato si necesitas más recursos de servidor durante la campaña.

Con el resultado en la mano, las palancas habituales son activar o revisar la caché de páginas, servir imágenes en formatos modernos y con el tamaño adecuado, poner una red de distribución de contenidos delante y ampliar temporalmente los recursos del servidor durante la semana clave. Habla con tu proveedor de hosting con un mes de antelación: ampliar recursos el viernes por la mañana rara vez es posible.

Stock sincronizado o venderás lo que no tienes

El problema no es quedarte sin stock, es venderlo sin tenerlo. En picos de ventas, una sincronización que normalmente tarda quince minutos deja de ser aceptable: en quince minutos puedes vender veinte unidades de un producto del que quedaban tres.

Revisa con antelación cómo se comunica tu tienda con tu sistema de gestión y con tu tienda física si la tienes, y reduce la frecuencia de sincronización durante la campaña o pásala a tiempo real para los productos en oferta. Decide también qué hacer cuando se agote: ocultar el producto, mostrarlo sin opción de compra o permitir reserva con plazo de entrega más largo. Es mejor decidirlo ahora que improvisarlo a las once de la noche.

Precios: lo que exige la ley española

Aquí se equivoca mucha gente y las sanciones son reales. El artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, tras la reforma introducida por el Real Decreto-ley 24/2021 que traspuso la directiva europea, obliga a que, cuando anuncies una reducción de precio, indiques junto al precio rebajado el precio anterior. Y define precio anterior como el precio más bajo que hayas aplicado a ese mismo producto en los treinta días previos.

Las consecuencias prácticas son tres. Primera: subir el precio en noviembre para «rebajarlo» el día 27 no solo es inútil, es ilegal. Segunda: si el producto estuvo en oferta hace tres semanas, tu precio de referencia es aquel, no el de tarifa. Tercera: tu tienda debe poder mostrar ambos precios de forma clara, no un tachado decorativo.

Prepara con antelación la tabla de precios de referencia de cada producto en oferta y guárdala. Si alguien reclama, esa hoja es tu defensa.

Logística, plazos y devoluciones

Hablar de plazos de entrega con tu transportista en octubre y por escrito te evita el problema clásico: prometer 24 horas cuando la agencia va colapsada. Es mucho mejor anunciar cinco días y cumplir que prometer uno y fallar, porque el cliente que compró un regalo y lo recibe tarde no vuelve.

Revisa también la capacidad de tu almacén: cuántos pedidos puedes preparar por día con el equipo que tienes, y si necesitas refuerzo puntual. Y no olvides la otra cara: el derecho de desistimiento de catorce días naturales sigue vigente en campaña, así que planifica la logística inversa de enero con el mismo cuidado que la salida de noviembre. Si vas a ampliar el plazo de devolución por Navidad, dilo claro y por escrito en la web.

Atención al cliente y qué hacer si algo se rompe

En campaña las consultas se multiplican y casi todas son las mismas cinco: dónde está mi pedido, hasta cuándo dura la oferta, puedo cambiar la talla, se aplica el descuento a este producto y cómo devuelvo. Ten preparadas respuestas escritas, una página de preguntas frecuentes actualizada y, si usas chat, respuestas rápidas cargadas.

Prepara también el plan de incidencias antes de necesitarlo: quién vigila la web esos días y en qué horario, qué se hace si la pasarela de pago falla, quién tiene acceso al hosting un sábado, y un canal directo con tu proveedor técnico. Una caída de veinte minutos detectada al momento cuesta poco; una de tres horas descubierta por un cliente enfadado cuesta la campaña.

Mide lo que pasó, no solo lo que vendiste

La facturación bruta del fin de semana dice poco. Lo útil es saber cuántas visitas llegaron y de dónde, qué porcentaje acabó comprando, cuánto gastó de media cada cliente, cuántos carritos se abandonaron y en qué paso, y cuántos de esos compradores vuelven en enero.

Ese último dato es el que de verdad decide si la campaña mereció la pena: si vendiste mucho con márgenes estrechos a gente que no vuelve nunca, has hecho caja y poco más. Apunta también, al terminar, todo lo que se rompió o costó, mientras lo tienes fresco. Esa lista es el punto de partida de la campaña del año que viene.

El primer paso de esta semana

Coge el calendario, marca la fecha y haz una sola cosa hoy: comprueba cuántas visitas simultáneas aguanta tu tienda y con qué frecuencia se sincroniza tu stock. Son los dos datos que determinan si el resto del plan tiene sentido o si primero hay que arreglar los cimientos.

Si no sabes responder a esas dos preguntas o sospechas que tu tienda no va a aguantar, escríbenos antes de la campaña y revisamos contigo el rendimiento, la sincronización y el checkout mientras todavía hay margen para arreglarlo.

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